«Estamos viendo entre 80 y 90 enfermos diarios y no podemos hacer más»

Juan Jesús Tapia ha renunciado como coordinador médico en el centro de salud. Hace repaso a situaciones sanitarias en la ciudad, como las urgencias

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

El facultativo Juan Jesús Tapia presentó hace unos días su renuncia como coordinador médico del servicio de primaria del centro de salud de Trujillo. Este responsable recuerda que esta prestación abarca 18 poblaciones, unos 20 médicos y tres puntos de atención continuada (PAC), que están situados en la ciudad trujillana, en Torrecillas de la Tiesa y en Madroñera. Este médico no solo explica la situación de este servicio, sino también habla de las Urgencias del Centro de Alta Resolución (CAR).

Su labor como coordinador se ha centrado en intentar que todos los servicios estén cubiertos y solucionar las posibles incidencias. Esta tarea la ha compaginado con su consulta diaria, que cuenta con numerosos pacientes, además de las posibles guardias y «no me da tiempo». Considera que uno de los problemas es que no hay médicos suficientes. «No sé si desde la Gerencia no se tiene margen de maniobra, pero no ayuda, porque no hay gente o no se encuentra». Este hecho ha provocado que haya sobrecarga de trabajo, más aún cuando hay bajas o personal de vacaciones. Este inconveniente se ha acrecentado con la evolución de la covid.

Tapia reconoce que puede que la población esté enfadada. Sin embargo, «estamos viendo entre 80 y 90 enfermos diarios, entre consultas, avisos, bajas y no podemos hacer más. No damos abasto». No obstante, cree que, con la pandemia, se están cayendo en errores de meses atrás. «Siempre nos pilla el toro», añade al respecto.

Quejas por las urgencias

Además de esta situación, uno de los aspectos del que se viene quejando desde el inicio de la crisis sanitaria es de la supresión del servicio de urgencias que había en el Centro de Alta Resolución (CAR) de Trujillo las 24 horas del día. Defiende que se trataban de urgencias hospitalarias. Ahora, «las urgencias son de tres de la tarde a ocho de la mañana. El resto se tiene que atender con su médico» de cada municipio, remarca.

Este ya excoordinador explica que antes, con el servicio de urgencias hospitalarias, se atendían los avisos que llegaban durante las 24 horas del día, de muy diversos municipios de una amplia zona. Además, el enfermo podía estar en observación hasta 24 horas. Si evolucionaba bien, volvía a casa y si no, se derivaba a Cáceres. Matiza que los actuales facultativos que atienden el servicio de urgencias en los tres PAC existentes en la comarca hacen lo que pueden. Sin embargo, «nuestra experiencia no es la misma que tenían esos médicos en urgencias hospitalaria». Gracias a esa prestación especializada, el 70 por ciento de los casos se solucionaban en Trujillo. Los que se derivaban a Cáceres, iban ya diagnosticados y tratados. «Eso ya no pasa», insiste.

Por todo ello, no entiende que las mismas personas que pusieron en marcha «un centro modélico», hayan sido los mismos que han eliminado ese hecho diferencial, convirtiéndolo en un centro de salud normal. Recuerda que el personal ya se tenía. «Si no era rentable, lo podían haber pensado antes».

Apatía

Tapia también pone de manifiesto la falta de movimiento vecinal ante la situación del centro. «Trujillo es una ciudad apática». Lo compara con otros municipios como Aldeacentenera y Madroñera, que llevaron a cabo diversas acciones de protesta para recuperar sus servicios sanitarios, cuando se eliminaron. Ante esta situación, cree que esa apatía también ha sido generalizada en la zona.

Este médico considera igualmente que la puesta en marcha del hospital Universitario de Cáceres no debería haber pesado para retirar ese servicio de urgencias las 24 horas del día en Trujillo. Hay que recordar que este hospital está a 20 o 25 minutos de la localidad trujillana. Insiste en que «el CAR no se hizo solo para Trujillo, sino para una zona que engloba una población de unos 50.000 habitantes».

Además, matiza que para enfermos de otros municipios, como de Villuercas, el primer paso era Trujillo. De hecho, llegaban numerosos vecinos de otras localidades por distintas circunstancias. Ahora, primero deben pasar por las urgencia o PAC de su municipio de referencia y luego son derivados directamente a Cáceres. «En Trujillo, la ventaja es que tenemos rayos y laboratorios 24 horas del día», añade.