Las obras llevadas a cabo en la calle Alhamar, ayer / JSP

El soterramiento del cableado afecta al corazón del casco histórico

Uno de los objetivos es asegurar las vías de evacuación y la entrada y salida a viviendas y negocios, según el edil Raúl Gómez

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Los turistas y vecinos conviven, estos días, con las obras de soterramiento del cableado que Iberdrola está llevando en la parte antigua, gracias al acuerdo que se llegó en su momento con el Ayuntamiento. Este proyecto supondrá una inversión de unos 123.000 euros.

Estos trabajos comenzaron este verano, aunque se pararon con motivo de las fiestas patronales. Desde el 19 de septiembre estas tareas se han reiniciado en la calle Alhamar, que es la vía habitual de bajada de vehículos desde el castillo. La intención ahora es no parar hasta que se terminen las actuaciones previstas, que afectan al corazón del casco antiguo.

Ante este hecho, el edil delegado, Raúl Gómez, apunta que uno de los objetivos es que estén aseguradas, en cada momento, las vías de evacuación y el acceso a las viviendas y a los negocios. Se trata también de una demanda de vecinos y empresarios de la zona.

Fuentes vecinales reconocen que las obras se tienen que hacer y aceptan que puedan conllevar incomodidades. Sin embargo, demandan que exista una programación y previsión para que se mitiguen los inconvenientes tanto de residentes, como de clientes de los distintos negocios. Hay que recordar que la mayoría son establecimientos hosteleros y locales dirigidos al turismo. También agradecen la disponibilidad del edil para tomar medidas.

Circulación

Ante la complejidad de la obra para la circulación, la Policía Local ha puesto señales eventuales en las que se indican que algunas vías han pasado a tener doble sentido. Asimismo, a través de Facebook, ha indicado que habrá restricciones de tráfico. «Los vecinos podrán acceder a las proximidades de sus domicilios por donde consideren necesario, tomando las medidas de seguridad idóneas para evitar accidentes», añaden.

Con esta iniciativa, desaparecerá el cableado aéreo de Iberdrola que, en muchos casos, afea las fachadas de la parte antigua y que ya está deteriorado, según fuentes cercanas al proyecto. Además, se dejarán instaladas canalizaciones para que el Ayuntamiento puede meter otros servicios, como puede ser el de telecomunicaciones.

En las actuaciones que se están llevando a cabo en la calle Alhamar se ha tenido que abrir una zanja algo más grande de lo previsto. Fuentes de la empresa que está realizando la obra civil, Construcciones Lucas Ávila, matizan que es complicado saber el tiempo que van a durar, puesto que, una vez que se abre, no se sabe lo que se van a encontrar. Además, en algunos casos se tienen que quitar antiguas conducciones. Metido el cableado se volverá a empedrar con el mismo material que se ha quitado inicialmente. Las previsiones más halagüeñas apuntan a final de año, siempre que la lluvia no retrase los avances.

Además de Alhamar, este proyecto afectará, en algunos tramos, a la plaza de Santiago, calles Ballesteros, Altamirano, Cuesta de la Sangre, plaza de los Moritos y las calles Cambroneras, Santa María y La Victoria.