El alcalde, José Antonoi Redondo,en su despacho. / J. S. P.

Balance fin de año y previsión para 2023

«Saneado el Ayuntamiento, hay que hacer un buen diseño para los próximos años»

El alcalde, José Antonio Redondo, habla de la situación del Consisorio, de los proyectos presentes y del futuro de la política municipal

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Tras sus clases como profesor y antes de despachar diferentes asuntos, el alcalde, José Antonio Redondo, habló con HOY Trujillo para hacer repaso de 2022.

– ¿Cómo valora este año?

– Después de venir de dónde venimos, cualquier valoración que hagamos va a ser buena. Venimos de unos años tremendamente difíciles. La crisis sanitaria y Ucrania han provocado muchas cosas y una de ellas es que la gestión municipal sea muy complicada. Si a eso le sumamos la importante deuda cuando nos hicimos cargo del Gobierno municipal, ha sido una legislatura bastante dura. Además, nos hemos tenido que enfrentar a las transformaciones que se han producido, como la nueva ley de contratos o el no tener el número de técnicos suficiente para atender a toda la tramitación.

–¿Se han demorado muchos de los proyectos anunciados por estos motivos?

–La mayoría de los proyectos está igual. Es muy poco lo que se ha ejecutado. Ha sido tal la situación que en algún momento no teníamos ni obreros, ni empresas que querían trabajar por los costes ofertados. Se va a recordar esta etapa durante mucho tiempo.

–¿Puede ser la legislatura más complicada que ha vivido?

–De gestión, sin duda. Hay que sumar todo. Se parte de una deuda y de un plan de ajuste de obligado cumplimiento. Cuando empiezas a hacerte con la gestión del Ayuntamiento, viene la covid y todavía sin salir de la pandemia, llega la guerra de Ucrania, que encarece la vida en general y la materia prima, en particular. Todo lo que tenías previsto sacar, se viene abajo. Tal es así que hemos tenido que negociar para renunciar algunos fondos y poderlos recibir al año siguiente.

– Una de las principales apuestas es la fábrica de diamantes

–Si es difícil encajar una pieza como, por ejemplo, una pista polideportiva, imagina una fábrica de estas características. Intervienen empresas privadas españolas y extranjeras, fondos europeos, estatales y regionales, además de financiación americana y española. Luego está la ubicación y la línea de evacuación. Creo que, con las normas urbanísticas que había previstas en la anterior legislatura, no hubiese sido posible este proyecto. Ya está la licencia de obras. Por tanto, lo siguiente debe venir el movimiento de tierras.

«Hemos vivido siempre del campo, luego comenzó el turismo y ahora está la industria. También habrá que reforzar el sector comercial»

– ¿La piscina climatizada?

– La intención es que se pueda abrir como un tercer vaso con la piscina de verano. En este caso, podría ser para las personas que vayan a nadar. Al lado, en unos cien metros cuadrados, queremos hacer un gimnasio básico, que conectará con la piscina climatizada y sería para estos usuarios. La intención es que sea un servicio complementario. Realmente, la piscina climatizada podría funcionar ya, lo que estamos haciendo es rematar. A lo mejor este año, puede ocurrir que la temporada de piscina comienza en marzo.

Residencia de mayores

Y la residencia de mayores. ¿Ha sido un quebradero de cabeza, por la gestión y por algunos fallos que ha habido?

– Errores siempre se cometen. El problema es que partíamos de una base y es que no íbamos a tirar lo que ya había. Hay que gestionar adecuadamente los recursos que tenemos. Luego, la normativa de estas cuestiones ha cambiado en estos años. Lo primero que hemos hecho es redactar un proyecto partiendo de lo que teníamos. Estuvimos viendo la posibilidad de que una parte del proyecto se hiciera con personal propio y otra con una empresa. Sin embargo, con la nueva ley de contratos es complicado conjugar esas dos partes. Por tanto, decidimos dedicar los obreros municipales a hacer otras cosas en Trujillo, que queda mucho por hacer. Se sacó a concurso y ya está adjudicada. Estas obras tendrían que estar empezadas hace mucho tiempo. Una fase importante también es saber de dónde sale el dinero. Cuando te comprometes a hacer una obra, tienes que tener toda la financiación. Eso era complicado en un ayuntamiento arruinado como el nuestro.

– Uno de los conflictos de 2022 ha sido con la Policía Local

– Es un problema no solo de Trujillo, sino también de otras poblaciones. Pienso que deberían pertenecer a la Junta o al Estado. En el siglo XXI, es un cuerpo que encaja difícilmente en la responsabilidad de un ayuntamiento. También digo que los acuerdos tienen que llegar en la mesa de negociación, como el resto de trabajadores.

– Se acaban de jubilar cuatro personas en la plantilla municipal, ¿falta personal?

– Hay que ampliar. La burocracia administrativa se va complicando cada vez más y necesitamos gente que prepare la documentación para que los concejales y el alcalde podamos decidir, bien asesorados. Hoy en día no es fácil. Necesitaremos licenciados en Derecho, arquitectos expertos en urbanismo, personal en Administración y Dirección de Empresas, entre otros. Los ayuntamientos estamos cambiando tanto y tan deprisa que necesitamos técnicos casi de élite para que estemos todos seguros de lo que estamos haciendo. Los errores no se perdonan. Ya veremos si podemos contratar, porque es difícil. También hay que sacar puestos de funcionariado.

–¿Qué opina del caso de Alberto Casero?

– Prefiero no opinar. Supongo que lo debe estar pasando muy mal. Una cosa es que considere que no es un buen gestor y otra cosa es lo que se está hablando de estas situaciones judiciales.

El próximo año

–¿Cómo se presenta el año 2023?

– Los que somos políticos por naturaleza, parece que nos sube la adrenalina con nuevas elecciones. No obstante, Trujillo no se acaba mañana. Una vez saneado el Ayuntamiento, hay que hacer un buen diseño para los próximos años. Necesitamos un buen proyecto, que tengamos las cosas claras y que no vayamos de parche en parche. Lo primero era sanear el Ayuntamiento.

«Hay gente que, si no se hace lo que ellos consideran, te denuncian. Somos excesivamente garantistas, sobre todo, con los denunciantes y no tanto con los denunciados»

– ¿Ese diseño se debería pactar con la oposición?

– Si la gestión es buena, cualquier partido va a tirar para adelante. Si el diseño es bueno y los fondos están ahí, lo lógico es que se continúe. También hay que tener en cuenta que el mundo no empieza ni se acaba con la fábrica de diamantes. Trujillo tiene que seguir creciendo en distintas ramas. Hemos vivido siempre del campo, luego comenzó el turismo y ahora está la industria. También habrá que reforzar el sector comercial.

- ¿De qué forma?

– Estaríamos hablando de la comercialización de nuestros productos, en un sistema conjunto de ventas, con una marca propia. Creo que podría venir una parte importante de la solución del campo en Trujillo. Era una de las ideas que tenía para empezar, pero ha sido imposible.

-¿Se volverá a presentar como candidato a la alcaldía en próximas las elecciones?

– No lo sé. Además, siempre se decide a última hora. Depende de muchas cosas. Yo ya también tengo una edad, puedo perder la ilusión o puede que no encuentre la receptividad en los equipos que estén conmigo.

- ¿Puede depender también del proceso judicial que hay abierto por presunta prevaricación?

– No. Hay unas diligencias previas abiertas. Se presentó toda la documentación y no hay errores. En este país, hay gente que denuncia y lo único que te queda es aguantar. A mí ya me han denunciado como alcalde muchas veces, se podría decir: ¡ya está bien! Todas esas veces se han quedado en diligencias previas o incluso antes. Hay gente que, si no se hace lo que ellos consideran, te denuncian. Somos excesivamente garantistas, sobre todo, con los denunciantes y no tanto con los denunciados. Además, como no cuesta dinero, se presenta la denuncia. Ejemplo de ello es que una de las cuestiones que han surgido, ni siquiera estaba de alcalde. Las denuncias realmente no son contra el mí, es contra el Ayuntamiento. La cuestión de la presunta prevaricación hay que meter a muchas personas, porque para que yo prevarique, primero lo debe hacer la mesa de contratación, el interventor, la secretaria, los cinco integrantes de la junta de Gobierno, incluido yo, y luego yo, al firmar.

– Un deseo para 2023.

– El de 2022 fue que nos dejen trabajar y este año digo lo mismo, que nos dejen trabajar a los alcaldes.