Ejemplares en el Refugio Turgalium en la actualidad / HOY

El Refugio Turgalium tiene 44 perros y 12 gatos y está lleno

A principios de junio, entrará a trabajar un operario municipal en estas instalaciones

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

El Refugio Turgalium, dirigido por la protectora de animales de la localidad, cuenta, en la actualidad, con 44 perros y 12 gatos, un número muy superior a meses anteriores. «Son muchos», sostiene el presidente de la entidad, Mario Gilabert. De hecho, los cheniles de las instalaciones están llenos. No obstante, se está a la espera de que puedan viajar tres canes hacia Francia, gracia a la colaboración de la asociación gala de mastines, además de alguna adopción más que hay prevista.

Este dirigente matiza que ya se vivió una época peor a finales de 2021, coincidiendo con el término de la caza, apareciendo perros abandonados como mastines y podencos.

Gilabert recuerda que los animales que llegan al refugio son perros o gatos abandonados por sus dueños. En casos puntuales, se recogen animales de personas mayores que, por diferentes circunstancias, no se pueden hacer cargo de ellos o que fallecen, «Lo que no estamos dispuestos a recoger son los caprichos de la gente, porque nosotros siempre defendemos que hay que ser responsables con los animales», explica este dirigente.

La protectora cuenta con un grupo de jóvenes voluntarios. Siempre que los estudios se lo permiten, los fines de semana colaboran sacando a los animales de paseo por los aledaños del refugio o haciendo otras tareas. «A los perros les viene bien para sociabilizarse y para aprender a caminar con correa, entre otras acciones».

Este responsable, asimismo, resalta que se va a contar con un trabajador municipal. Gilabert recuerda que hacía dos años que se llevaba solicitando al Consistorio este personal, ya que anteriormente se disponía de un operario. Ahora, la idea es que comience a trabajar a principios de junio. Este dirigente considera que es necesario su labor, sobre todo, los días de diario.

Recuerda, asimismo, que sigue vigente el acuerdo con el Ayuntamiento, por el que se recibe una subvención para para poder llevar a cabo una serie de acciones, que de otro modo no se podría. «Cada perro que llega, está sin chips, sin vacunas y hay que castrarlo, analíticas, junto a otros cuidados y eso lleva unos gastos, más la comida», explica.