El puente del parque de San Lázaro llevará el nombre de Kin Paredes
La propuesta fue aprobada por unanimidad en sesión plenaria y se ratificiará en un acto el 18 de abril.
Quien fuera profesor y concejal del Ayuntamiento de Trujillo, Kin Paredes, volvió a unir las diferentes sensibilidades políticas del Consistorio. La corporación municipal aprobó por unanimidad, en la sesión plenaria de este miércoles, que el puente del parque de San Lázaro lleve el nombre de este profesor y político trujillano, muy querido en la ciudad y fallecido en uno de los momentos más duros de la pandemia. El nombramiento se ratificará el 18 de abril con la colocación de una placa.
Los representantes de los distintos partidos elogiaron su personalidad y su compromiso. La portavoz del equipo de Gobierno, Consuelo Soriano, recordó que este homenaje se gestó en un acto de reconocimiento a su figura, celebrado en enero de 2024, con la participación de amigos, familiares y responsables políticos. Soriano destacó el carácter cercano de Kin, su compromiso social y su manera de entender la política desde la empatía, así como su vocación de servicio público tanto en el ámbito educativo como en el institucional. Subrayó también su calidez humana y «su capacidad para escuchar y tender puentes entre personas con ideas distintas». Recordó, además, su implicación en la vida pública de Trujillo. Fue profesor del instituto Francisco de Orellana, concejal de Izquierda Unida durante diez años y presidente de la CEXMA, entre otras responsabilidades. Soriano añadió que el parque de San Lázaro era un lugar especialmente significativo para él.
La alcaldesa, Inés Rubio, resaltó los valores que Kin Paredes aportó a la sociedad trujillana, no solo desde la educación, sino también desde la política. «El legado que deja es de mucho peso», afirmó. Lo definió como un hombre de consenso, «un maestro de la palabra y un hombre humilde pero cercano», capaz de encontrar puntos de encuentro pese a las diferencias. «Era un hombre que tendía puentes, respetando siempre las diferencias». Rubio pidió seguir ese legado, basado en el consenso y el diálogo, «tan necesarios en los tiempos que corren».
La portavoz del PSOE, Manuela Ortega, señaló que este reconocimiento no llega por su labor docente ni por su faceta política, «sino simplemente por la persona que fue: con gran carisma, afable, de buen carácter y capaz de transmitir una energía positiva». Aseguró no tener dudas de que merece esta distinción.
La portavoz de Unidas por Trujillo, Ana Iglesias, confesó que resulta emocionante ocupar la silla de la concejalía, siendo consciente quién la ocupó antes: «Una persona buena, comprometida e irreemplazable como era Kin». Consideró importante que exista un espacio donde, al pasear, se lea su nombre y se le recuerde, y que los niños pregunten quién fue. «En la cara de quien responda se dibujará una sonrisa antes de contar su historia».
El concejal no adscrito, Juan Manuel Mariscal, también apoyó la propuesta.