Victoria Donaire con una de las dinámicas / HOY

Un proyecto fomenta los derechos humanos a través del juego

Se trata de una iniciativa puesta en marcha por 'Mujeres en zona de conflicto' en el colegio Las Américas

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

«Con este proyecto pretendemos, a través del juego, potenciar y fomentar el respeto a las diferencias y la defensa de los derechos humanos, frente al racismo y la xenofobia». Así resume la técnica Victoria Donaire la iniciativa que ha puesto en marcha 'Mujeres en zona de conflicto' (MZC) en el colegio Las Américas.

Para conseguir esos objetivos deseados, esta entidad está llevando a cabo acciones de sensibilización, intentando asentar las bases emocionales y conductuales para una integración de forma más efectiva, según fuentes de la organización.

Una de esas acciones es la actividad 'Los juegos del mundo', realizado hace unos días con segundo de Primaria. Esta responsable apunta que, con esta propuesta, se presentan juegos de diferentes países de los distintos continentes. A partir de ahí, se habla de la diversidad existente, fomentando la integración, la convivencia y la resolución de los conflictos que se puedan plantear.

Con el alumnado de quinto y sexto de Primaria se ha realizado un taller algo más teórico, sin que haya faltado el juego. En estos casos, se ha hablado de los distintos derechos humanos y se explican conceptos, como por ejemplo, qué es el racismo, la xenofobia y la aporofobia.

Escape room

Este proyecto culminará este viernes en este colegio con la realización del 'escape room' por los derechos humanos, con el fin de que el alumnado genere su propia narrativa, fomentando un espíritu crítico. De este modo, se crearán cuatro equipos, que deberán superar pruebas y resolver incógnitas. «Utilizaremos candados digitales y luz ultravioleta», apunta esta responsable. Después, se hará una reflexión.

Victoria Donaire asegura que la respuesta está siendo muy positiva, tanto por el alumnado como por el profesorado. Recuerda que, a través del juego, el impacto es muy diferente. Este proyecto, que está subvencionado por la Diputación de Cáceres, ya se ha llevado a cabo en Malpartida de Cáceres. También viajará a Casar de Cáceres y Navas del Madroño.