Reflexiones desde la ventana

¿Cómo protegerse de los ciberdelincuentes en Navidad?

En esta época del año, se multiplican los riesgos de fraudes en ordenadores y móviles

FRANCISCO MATEOS

Las nuevas tecnologías nos han dado la posibilidad de realizar compras en cualquier lugar del mundo sin movernos de casa, de acceder y manejar nuestra cuenta bancaria desde a cualquier hora, de efectuar gestiones con la administración sin hacer colas o de mantener el contacto con nuestros familiares y amigos al otro lado del mundo.

Toda esta 'fuerza' que nos brindan las tecnologías de la información, también entraña un 'reverso tenebroso', aunque es posible protegerse si seguimos unos sencillos pasos.

A pesar del entrañable significado de la Navidad, en esta época las prisas tampoco son buenas consejeras y en un entorno influido por las prisas y las compras de última hora, se multiplican los riesgos de exponer nuestros datos personales, perder archivos importantes de nuestra empresa, las fotos de toda una vida o que simplemente vacíen nuestra cuenta bancaria.

En 2020, los ciberdelitos crecieron un 52% en Extremadura. En 2021 las estafas por internet crecieron un 100%

Ni siquiera los más expertos en el uso de tecnología están a salvo de este tipo de fraudes, aunque l os mayores de 60 años, los menores que usan el móvil sin supervisión y los jóvenes de entre 18 y 21 años que acaban de estrenar su cuenta bancaria, son los grupos más vulnerables.

Y no es algo que solo pase a los demás, es algo que podemos observar a diario a nuestro alrededor. Quien más y quien menos, conoce a alguien que ha sido víctima de un ciberdelito. A principios del pasado mes de noviembre, el fiscal superior de Extremadura ya alertó de que los ciberdelitos en nuestra comunidad están «absolutamente disparados».

Especialmente se han incrementado las estafas en compras por internet, los fraudes bancarios derivados del robo de contraseñas y las suplantaciones de identidad con duplicados de tarjeta telefónica.

¿Qué hacen las autoridades para evitarlo?

Las autoridades y también las entidades bancarias, conscientes del problema, van poniendo en marcha poco a poco medidas para intentar disminuir el número de delitos tecnológicos.

La aprobación de leyes de regulación del uso de datos personales (RGPD), o de protección de los consumidores en internet (LSSI), el incremento de las plantillas de policías y juzgados de dedicados a luchar contra delitos tecnológicos, la puesta en marcha del Instituto Nacional de Ciberseguridad, o el aumento de las medidas de seguridad en las webs y aplicaciones bancarias con el uso de sistemas de doble verificación o contraseñas biométricas, son prueba de ello.

No obstante, no hay que olvidar que, por su naturaleza de delitos telemáticos, muchos se cometen desde fuera de España, en lugares donde nuestras autoridades no tienen jurisdicción para perseguir estos delitos, por ello, además de confiar en nuestras autoridades y entidades bancarias, y aunque es imposible mantenerse totalmente seguros, si queremos disminuir los riesgos, también hay cosas que podemos hacer nosotros.

¿Qué podemos hacer nosotros para protegernos?

Informarnos

Si estás leyendo este artículo, ya has dado el primer paso. Mantenerse informado de las últimas amenazas es muy importante. Páginas web como la de la Agencia de Protección de Datos, el INCIBE, la Oficina de Seguridad del Internauta, la Brigada Central de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional o el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil, son recursos donde hay mucha información, permiten mantenerse al día y consultar dudas.

Usar el sentido común

El menos común de los sentidos, es el más útil para mantenernos seguros. Desde luego, si eres de los que crees que un banco de Mauritania te va a conceder un préstamo, en cuanto pagues 300€ de gastos, si no dudas en dar tus datos bancarios por WhatsApp a quien te asegura que es el hijo de un exministro nigeriano que necesita urgentemente sacar dinero del país, o si eres capaz de hacer una transferencia de 30.000€ a un supuesto concesionario en Alemania que te va a traer en una semana a casa un coche que realmente cuesta el doble, estás perdido.

Pero sin llegar a esos extremos (que son ejemplos reales) hay que ser extremadamente cuidadoso con los correos de tu banco pidiendo que renueves urgentemente las contraseñas antes de que tu cuenta quede bloqueada, de tu proveedor de correo electrónico indicando que tu buzón está lleno, de la mensajería que te va a entregar un paquete que no esperas, o de la Agencia Tributaria que está a punto de devolverte la declaración de la renta.

Hay que ser especialmente cuidadoso con los correos electrónicos y los mensajes SMS que contienen enlaces, acostumbrarnos a leer bien todo su contenido y sospechar si nos invitan a indicar contraseñas o nos piden datos bancarios. Incluso si los correos parecen provenir de personas conocidas. En caso de duda, siempre es mejor llamar a la entidad o persona correspondiente y consultar.

Las claves para protegerse: Mantenerse informado, utilizar el sentido común, usar software legal, tener un buen antivirus, hacer copias de seguridad y disponer de contraseñas seguras

Proteger nuestros equipos

Usar software legal, evitando las descargas de programas de portales dudosos, mantener los sistemas operativos de nuestros dispositivos actualizados, usar antivirus y hacer frecuentes copias de seguridad de nuestros datos, son las recomendaciones que deberíamos seguir para mantenernos protegidos. Usar contraseñas seguras, evitar compartirlas, así como cambiarlas a menudo, es la única forma de que realmente sirvan de algo.

También debemos evitar depender excesivamente de servicios gratuitos de correo electrónico (Gmail, Hotmail, Yahoo) o de redes sociales, especialmente si usamos información de nuestra empresa o si guardamos datos importantes. Muchos de estos servicios gratuitos, se prestan sin garantía alguna de servicio y pueden cancelarnos la cuenta por infringir las condiciones de prestación de servicio, perdiendo irremediablemente nuestros datos.

Buscar asesoramiento experto

De igual forma que hacemos cuando llevamos nuestro coche a un taller, avisamos a un fontanero para cambiar un grifo en nuestra casa, encargamos a un asesor fiscal que nos hagan la declaración de la renta, o recurrimos a un abogado para que nos redacte un contrato de alquiler, recurrir a profesionales para resolver problemas informáticos que nosotros no sabemos solucionar, puede ser una buena opción.

Un profesional informático cualificado podrá ayudarnos a mantener nuestros dispositivos protegidos y nuestros datos a salvo. A un profesional con experiencia, no le resultará difícil configurar un sistema de copias de seguridad fiable, aconsejarnos con las contraseñas, o indicarnos si nuestro sistema operativo o el antivirus están debidamente actualizados.

No es un servicio caro y en cualquier caso, mucho más económico que tener que pagar a un hacker por recuperar nuestros datos encriptados, reclamar durante meses el dinero que un ciberdelincuente nos ha robado de nuestra cuenta bancaria, o contratar a un abogado para defendernos de un caso de suplantación de identidad en internet.

Y desde luego menos traumático que perder las fotos de toda nuestra vida, los datos críticos de nuestra empresa o sufrir las consecuencias de exponer datos personales en Internet.

Proteger nuestros datos y los de nuestros clientes es una obligación legal regulada por el Reglamento de Protección de Datos (RGPD)

No lo olvidemos, para los particulares mantener nuestra información segura y nuestros dispositivos a salvo es una práctica muy recomendable que redundará en nuestro propio beneficio. Pero para las empresas, las políticas de seguridad y protección tanto de datos propios, como de los de sus clientes, son una obligación legal.