La piscina trujillana tiene ya poca afluencia de público / JSP

Las piscinas municipales cerrarán el domingo con algunas cuentas pendientes

Uno de los aspectos que se deberá afrontar es la mejora de un deteriorado césped en las instalaciones trujillanas

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La temporada de baño en las piscinas municipales está a punto de terminar. El próximo 18 de septiembre, domingo, estas instalaciones cerrarán sus puertas, que abrieron el 19 de junio. Durante estos tres meses, se han tramitado más de 500 abonos, muchos de ellos familiares, que han englobado a más de 1.500 personas. A ese número hay que añadir los usuarios que han accedido con entradas individuales.

Cierto es que, desde que comenzaron las fiestas patronales, la afluencia de público ha bajado considerablemente, sobre todo, los últimos días. Prueba de ello fue ayer que, a pesar del calor, la entrada de bañistas fue escasa. En los próximos días, tampoco se espera una gran entrada, no solo por el comienzo de las clases para los escolares, sino también por el empeoramiento del tiempo.

Con el cierre de las piscinas, el Ayuntamiento tiene una serie de cuentas pendientes para mejorar estas instalaciones, sobre todo, la trujillana. Fuentes vecinales consideran que se necesitan importantes arreglos. Ya, en 2021, se llevó a cabo una profunda remodelación en la piscina de Huertas de Ánimas.

Uno de los aspectos a mejorar es el césped. Su estado ha generado numerosas quejas, debido a que se encuentra en malas condiciones, incluso, con espacios de tierra. El Consistorio ya adjudicó en el mes de julio el contrato del mantenimiento del césped natural de las instalaciones deportivas. Eso quiere decir que ya tiene una entidad para mejorar, entre otros, ese césped de la piscina trujillana. También se deberá recuperar el espacio acotado por las obras de la piscina climatizada, que, en un principio, deberían acabar próximamente. En esta zona, se deberá poner césped nuevo, según ya manifestó la concejala delegada, Gabriela Carvajal.

Vaso grande

Otro de los asuntos que queda pendiente es el deterioro de la impermeabilización del vaso grande de las instalaciones veraniegas de Trujillo. Carvajal reconoció en el mes de julio que se estaba quitando el color, debido al sol y a otros productos. En este sentido, apuntó que se iba a trabajar para intentar solucionar este problema. También se deben hacer determinadas mejoras en el vaso pequeño.

Otra de las demandas, durante este verano, ha sido el aumento de sombra en estas dependencias. Por ello, a lo largo de la temporada, se pusieron nuevas sombrillas en la zona de playa.

Ya la concejala manifestó que, una vez acabada la temporada, se iba a seguir mejorando estas instalaciones. Será una de las tareas pendientes antes de terminar la legislatura.