Una de las zonas afectadas por la tala de palmeras es el paseo Ruiz de Mendza / JSP

El picudo rojo obliga a talar más de 20 palmeras

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

El picudo rojo, un insecto de las familias de los escarabajos, está resultando letal para muchas de las palmeras de la ciudad, al menos, las situadas en lugares públicos. Este 'bichito' las daña hasta tal punto de secarlas. Ante esta situación, ya el año pasado, se tuvieron que talar, al menos, cinco ejemplares, algunos de ellos centenarios. Ahora, la concejalía de Medio Ambiente, a través de la empresa concesionaria y personal municipal, está eliminando todos los ejemplares que están en mal estado. La previsión es que tengan que quitar más de 20 palmeras.

La concejala delegada, Manuela Ortega, sostiene que se trata de una intervención ya programada. Explica que, antes de esta tala, se han probado diversas medidas para intentar salvar a esos árboles, sin suerte.

Explica que se quitó la parte de arriba de los ejemplares, así como las hojas, con el fin de que este insecto desapareciera. También recuerda que los tratamientos fitosanitarios que se pueden utilizar en la vía pública no les hace nada. A esta situación, se une que estos ejemplares afectados suponen un peligro, ya que, en esta época, les penetra la lluvia y se pueden caer.

Tomada la decisión de quitar esas palmeras, se ha esperado a que pasara la época de anidamiento, ya que había nidos en distintos árboles. Asimismo, recuerda en octubre comienza la temporada de poda y tala.

Zonas afectadas

Esta labor ya lleva varios días. Ejemplo de ello son los árboles quitados en la zona de Ruiz de Mendoza que formaba parte de la imagen habitual de este espacio. Esta medida también afecta a palmeras del parque de Hernán Cortés, avenida de Extremadura, Plazuela del Molinillo, así como Avenida de Monfragüe, entre otros lugares. No obstante, Ortega matiza que hay palmeras que no están afectadas, al menos, todavía por el picudo rojo y se mantendrán. La idea es que estos árboles sean sustituidos por otro tipo de ejemplares.

Esta medida ha provocado que los miles de pájaros, principalmente, estorninos, que invadían por la noche algunas de estas grandes palmeras para dormir, hayan tenido que trasladarse a otros árboles.

Cuando se termine esas labores de la tala de las palmeras enfermas, se continuará con la poda de las diferentes especies, que durará hasta el mes de febrero. La intención de esta delegación es que llegue a todas las zonas, teniendo en cuenta también le personal que se tiene. Recuerda que, por regla general, los ejemplares se podan cada dos años. No obstante, hay determinados árboles que necesitan que estas laborees se hagan de forma anual.