«Estoy en un periodo de reflexión. Tengo que pensar si me presento»

El alcalde de Trujillo/
El alcalde de Trujillo

El alcalde repasa el año político, que ha estado marcado por la falta de secretario más de la mitad y habla de sus dudas para volver a ser candidato municipal

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Son días de visitas y de encuentros con vecinos y con empresarios. Entre una y otra reunión, el alcalde, Alberto Casero, atiende a HOY Trujillo para hacer un balance de año y para hablar de proyectos.

–¿Qué balance hace de 2018?

–Ha sido un año muy complicado para el Ayuntamiento. Sin duda, más de la mitad del ejercicio ha estado marcado par la falta de secretario, una figura que marca el normal funcionamiento del Consistorio. Hemos tenido la posibilidad de suplir esta plaza con dos personas, pero las dificultades jurídicas no han hecho posible que sea así. Eso no es óbice que a lo largo del año no se hayan hecho cosas.

–¿Cómo cuáles?

–Yo creo que las cifras de paro son para ser moderadamente optimistas, aunque no son altas. Estamos hablando de un descenso de paro de cerca del 9 por ciento. La implantación de la planta fotowoltaica en nuestra ciudad es una gran notica tanto para las arcas municipales como para la generación de empleo. También son buenas noticias el interés de algunas empresas por instalarse en la ciudad. Este tipo de industrias, junto con la transformación de productos y la turística son los pilares de nuestro desarrollo económico y social y eso es bueno. Por tanto, hay índices que reflejan que hay una mejor situación económica y social.

–¿Cuál puede ser el debe y el haber de su gestión municipal?

–En el debe, me sigo quedando con la falta de una instalación cultural acorde a nuestra ciudad. En el haber, está esa mejora de datos de paro y el movimiento de riqueza industrial y turística en la ciudad. Se habla cada vez más de Trujillo para la celebración de eventos de todo tipo. Es un referente de la cultura y el turismo y ello lleva aparejado la reducción de paro y la generación de riqueza.

–¿Se habla de la proyección de Trujillo en el exterior. Sin embargo, se echan de menos proyectos ya anunciados, como arreglos de la avenida de Miajadas, el iGastrolab, así como el alumbrado público.

–Muchos de ellos se debe a la tardanza a la gestión pública. El arreglo de la Avenida de Miajadas se realizará con fondos propios. Para ello, se ha mantenido una reunión para terminar de valorar la obra. Recuerdo que ya se pidió la cesión a Carreteras. Será un proyecto que se hará realidad a lo largo de 2019. Va a suponer una de las mejoras de las entradas de la ciudad. Contará con iluminación, cambio de tuberías y arreglo de los márgenes con acerado. También se hará la segunda fase de la avenida Ramón y Cajal, así como la primera fase del alumbrado

–¿Y el iGastrolab?

–En este caso, se ha producido un problema heredado por la situación de los concursos públicos a la baja. Concretamente, se ha producido un desencuentro de la empresa adjudicataria y de los redactores del proyecto que tienen que ver como se solventan una serie de cuestiones. Se debe a que la normativa de estos espacios ha cambiado y tienen que cumplirla. Parece que ya se han dado los pasos necesarios para ese acuerdo de la adjudicataria y los redactores. El fin último es retomar le ejecución de la obra, con el cumplimento de la norma y que no suponga un gasto añadido.

–¿Qué garantías hay de que se ejecuten esos proyectos y no se conviertan en promesas electorales?

–La avenida de Miajadas se verá que no es una promesa electoral, porque se ha trabajado para la cesión del espacio y luego para la financiación de la obra. Va a ser una realidad. El proyecto del Gastrolab, está en fase de negociación para poder adaptar el proyecto a la nueva realidad. Es un dinero adjudicado y hay que finalizar. LA avenida Ramón y Cajal no se llevó a cabo por cuestión presupuestaria

–Un tema de debate en estas últimas semanas ha sido la circulación de vehículos y su estacionamiento en el centro.

–Ha habido varias reuniones con la asociación de empresarios. Uno de los acuerdos que se ha llegado ha sido con la carga y descarga en la plaza Mayor. Además, se va a ser inflexible con el estacionamiento en la plaza. La idea es que se cumpla una zona determinada y en horario determinado. Sobre el casco histórico, soy un defensor de que no deberían circular coches por esta zona amurallada. Pienso que solo deberían ir residentes y personas que lo necesitan. No obstante, el proyecto de peatonización no es sencillo, ni barato. Tenemos dos problemas que es el cementerio y el castillo, con la ermita y la patrona. Nos gustaría hacerlo y que fuera una realidad.

–¿Nos olvidamos de la zona azul en la plaza Mayor?

–Bueno. Hay un proyecto del responsable de la Policía Local que apuesta por la zonificación en ese color en la plaza Mayor y su entorno. No es fácil de aplicar pero no se descarta porque a lo mejor es una medida que haya que tomar para ese problema. Queremos evitar que los vecinos tengan que pagar en las zonas limítrofes a la plaza Mayor, en cuanto a que se respete lo que se fije. Si no se respeta, tendremos que ir a más.

–¿Está de acuerdo con el trabajo que se ha hecho cara al exterior?

–Creo que ha sido fundamental para Trujillo la labor que se ha hecho en esta materia. Agradezco el esfuerzo y su capacidad de visión que ha tenido el concejal delegado, David Pablos, a la hora de integrarnos en los Pueblos Más Bonitos, en Saborea España, así como a la Asociación de Castillos y Palacios de España, amparados estos dos últimos por el Estado Español. También se pertenece al club de productos de los quesos, del jamón y del birding. Con todo ello, creo que se está haciendo una buena labor con el medio ambiente y con todo lo que es el turismo diversificado.

Siempre ha destacado los proyectos culturales.

–Hemos apostado por la cultura en la ciudad, como apoyo al turismo. La cultura es lo que diferencia de un pueblo a otro. Somos capaces de organizar eventos de primer orden. Se hace pensando en la proyección de la ciudad.

–¿Cómo se va a gestionar ese camino a las elecciones?

–A lo largo del mes de enero se van a dar los pasos para desvelar quienes serán las personas que encabecen ese proyecto. Alberto Casero será uno más. Mi partido a nivel regional y provincial decidirá. Creo que hay cantera para poder seguir con u proyecto que esta ciudad se merece.

–¿Será cabeza de lista?

–Sé que le va a parecer mentira, pero no me lo he planteado. Nunca me he puesto ninguna meta en política. Entiendo que los tiempos son lo que son y hay que dar paso a gente nueva, a proyectos e ilusiones nuevas. Yo estaré a disposición de mi partido, pero siempre con el criterio de que los tiempos van pasando. Yo ahora estoy en un periodo de reflexión en el que hay que hacer una valoración. No es una decisión fácil. Son cuatro años más de entrega, sacrificio por la ciudad y sin ninguna duda requiere de ilusión e impulso. Por ello, hay que pensarlo bien.

–¿Si decide presentarse otra vez como candidato, estaría otros cuatro años en el Ayuntamiento o se marcharía?

–Llevo 16 años ya en el Ayuntamiento de Trujillo. En todo ese tiempo, siempre he escuchado que Trujillo era una plataforma para irme a Madrid y dejar la ciudad. Si me comprometo con mi municipio, lo hago desde el principio al final, uno no se puede presentar a las elecciones y dar marcha atrás, a no ser que se den situaciones excepcionales, muy específicas por muy diversos motivos.