Obras ya trabaja para la futura apertura de la piscina climatizada

El concejal de Obras junto al arquitecto municipal y a un técnico de Deportes en la piscina climatizada /JSP
El concejal de Obras junto al arquitecto municipal y a un técnico de Deportes en la piscina climatizada / JSP

El arquitecto municipal asegura que cuando se terminó la obra, la instalación estaba apta para abrirse

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La apertura de la piscina climatizada fue uno de los pocos compromisos que adquirió José Antonio Redondo si el PSOE ganaba las elecciones. Ahora ya, como alcalde, los técnicos municipales han iniciado esos trámites para cumplir con esa promesa electoral. Según las primeras revisiones realizadas tanto por técnicos, como por políticos, parece que no habrá problemas en esa apertura. De hecho, la previsión inicial es que pueda ser realidad a partir de septiembre del año que viene.

Por tanto, con estas primeras inspecciones, se difiere de las explicaciones que dieron en su momento los responsables del PP sobre la decisión de no abrir estas instalaciones en legislaturas pasadas, avalados por tres informes técnicos.

El arquitecto municipal, Manuel Ruiz Narciso, asegura que, cuando se terminó la obra, en 2010-2011, la piscina estaba apta para abrirse, con la infraestructura en perfectas condiciones y cumpliendo con la normativa de ese momento. Ahora, el concejal delegado, Raúl Gómez, reconoce que las instalaciones necesitan algunas mejoras, «por la deficiente conservación que se ha tenido en estos últimos ocho años del gobierno del PP». Entre otras patologías, existen filtraciones de agua del exterior que está dañando los paramentos. Aunque todavía se están haciendo números, opina que esos arreglos supondrán una inversión menor de los más de 300.000 euros de los que hablaba el anterior gobierno.

Críticas

Estos responsables también han salido al paso de las críticas sobre la falta de desagüe. Explican que la instalación se hizo sabiendo que tenía una arqueta ciega, puesto que, para su conexión a la red, había que levantar todo el césped de la piscina de verano. No obstante, «la evacuación estaba garantizada» mediante un motor, explica el arquitecto municipal. Con las últimas intervenciones en las instalaciones veraniegas, esa canalización está ya a pocos metros y tendría fácil solución, añade el concejal.

Asimismo, remarca que las medidas que tiene el vaso son las que se quiso en ese momento. «Queremos una piscina climatizada para que sea práctica y se utilice, no que sea olímpica», matiza Gómez. Recuerda que la piscina de verano siempre ha sido olímpica y rara vez se ha utilizado para competición.

El proceso ahora para la apertura es «revisar, evaluar y acometer». El edil indica que el primer paso es saber en qué situación se encuentra la infraestructura, ya que nunca ha entrado en funcionamiento. Para ello, hay que pone en marcha la maquinaria. También hay que revisar si la instalación cumple con las normativas actuales. El técnico municipal cree que no se han producido cambios de consideración en la legislación. Para sufragar todas las intervenciones, se están buscando subvenciones en las diferentes administraciones.

Placas solares

También se está trabajando en el sistema eléctrico de la instalación, con el objetivo de que salga lo más barato posible a las arcas municipales. Cuando se creó, estaba planteada con una caldera de gasoil. La apuesta ahora es contar con placas de energía fotovoltaica, que se colocarán en la cubierta de la propia piscina.

El edil explica que se están barajando dos posibilidades para ese suministro. Uno de ellos es que esa energía vaya a unos acumuladores o baterías desde donde se suministre a la piscina. La otra posibilidad es que la electricidad generada con esas placas solares se venda a una empresa y, después, el sistema, a través de esa entidad, abastezca al Ayuntamiento. Antes de tomar esta decisión, se está haciendo un estudio de las posibles necesidades. Lo que tiene claro el concejal es que se va a buscar la opción que menos cueste al Ayuntamiento.