El alcalde y el presidente de la Diputación cacereña, en la visita a las obras. / JSP

Las obras del parque de bomberos se han ralentizado por la falta de suministro de materiales

Carlos Carlos asegura que quedan dos meses de trabajo y espera que la construcción esté lista a finales de agosto

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

«Es cierto que dije que se abriría en el mes de junio y tengo que reconocer que me equivoqué en esa previsión». Así de claro fue ayer el presidente de la Diputación de Cáceres, Carlos Carlos, sobre el futuro parque de bomberos de Trujillo, tras comprobar, sobre el terreno, la marcha de las obras, situadas en el polígono industrial Arroyo Caballo. Carlos estuvo acompañado, en esta visita, por el diputado delegado en la materia, Tomás Sánchez, así como el alcalde anfitrión, José Antonio Redondo, junto a concejales del equipo de Gobierno local.

El presidente provincial matiza que se ve un avance «razonable». Sin embargo, la situación que se ha vivido en los tres últimos años, desde la pandemia, hasta la guerra con Ucrania, «no solo ha retrasado esta obra, sino todas». Concretamente, matiza que el retraso en esta construcción viene motivado por los problemas existentes a la hora de suministro del material necesario.

A pesar de los inconvenientes, asegura que este parque ya es una realidad. De hecho, según las conversaciones que mantuvo con el encargado, considera pueden quedar dos meses de trabajo, lo que supondría terminar este proyecto a finales de agosto. Confía en que ahora se cumpla con esa previsión. Resalta además que la empresa no va a parar en agosto, ya que también tiene interés en esa finalización.

«Listo y preparado»

Una vez acabado, llegarían a estas instalaciones los equipos y los camiones, así como el personal, ya que está todo «preparado y listo». A partir de ahí, Carlos Carlos considera que este parque puede comenzar a funcionar en el último trimestre de este año. Recuerda que los bomberos que van a estar en Trujillo son interinos. Aunque cuentan ya con su preparación, tiene que haber un periodo de formación y una adaptación. Eso quiere decir que su funcionamiento al cien por cien no estaría hasta el primer trimestre de 2023, añade. Formación en Trujillo

El presidente cacereño también tenía programado ayer la visita a las obras de los otros dos parques que la institución provincial está llevando a cabo, como son el de Guadalupe y Jarandilla de la Vera. Matiza que se está haciendo hincapié en abrir primero el de Trujillo porque se quiere aprovechar la parte proyectada para formación, tanto teórica como práctica, con el fin de que reciban los conocimientos suficientes los bomberos que haya que contratar para los otros dos parques.

El alcalde trujillano insiste en que la construcción ya está en fase de terminación y confía en que se cumplan los plazos dados, si no hay problemas ni de suministro de materiales y si se encuentra el personal especializado para llevar a cabo los trabajos pendientes, ya que a veces es otro escollo a superar.