Las elaboraciones realizadas HOY

Nuevos refajos elaborados en el taller de la Asociación de Mujeres de Huertas de Ánimas

Esta actividad, coordinada por Juana Simón y Carmen Sánchez, ha contado con 18 alumnas

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Determinadas mujeres tienen en mente la fiesta del Chíviri, no solo en estos días, sino desde hace muchos meses atrás. Se tratan de las participantes del taller de refajos que organiza, cada año, la Asociación de Mujeres de Huertas de Ánimas. Sus dos responsables son Juana Simón, que lleva como profesora más de 20 años, y Carmen Sánchez, que se unió a estas tareas animada por la propia Simón hace siete años. Este curso está dirigido a socias con una antigüedad de, al menos, un año en la agrupación.

Esta actividad, que se desarrolla en el club de mayores de Huertas de Ánimas, se paró con el inicio de la crisis sanitaria. Tras la mejoría de la pandemia, se pudo retomar en noviembre de 2021. Ese inicio normalmente se hace después de los Santos, remarca Carmen. Hace unos días, con la mayoría de los refajos terminados, se acabó este taller con una muestra de esos trabajos. Ahora, esas prendas se podrán lucir este domingo, con El Chíviri.

En esta edición del taller ha habido 18 alumnas de muy diversas edades. Algunas han rematado el refajo que comenzaron el año del inicio de la pandemia. Otras se han puesto manos a la obra este curso. «Las más jóvenes se lo suelen hacer para ellas mismas y las mayores los elaboran para las nietas o para algún familiar». En esta ocasión, los refajos más pequeños han sido para niñas de un año y medio y dos años. Por su parte, una alumna, que sobrepasa los 70 años, se ha hecho el refajo para ella misma.

Carmen Sánchez indica que, hay algunas asociadas que desconfían de sus posibilidades y con poca idea de coser. Sin embargo, al final, se muestran contentas y satisfechas del trabajo realizado.

Elaboración

Explica que ellas, como coordinadoras, suelen aconsejar en la compra de telas y medidas. Seguidamente, se pinta el dibujo de las filigranas que lleva el picado. Se suelen comprar hechos. A partir de ahí, se calca en la tela del color que se quiera el dibujo. Seguidamente se recorta y se monta encima de la tela del fondo. En este proceso, no falta la ayuda y el apoyo de las responsables. «Nosotras lo prendemos y ellas lo hilvanan y lo cosen», indica Sánchez. Luego lleva el forro y se realiza la cintura.

Los colores de las elaboraciones son muy diversos. Quizá, los más tradicionales son el amarillo con negro, el verde con blanco, junto al rojo con negro o blanco. También comienzan a aflorar otros colores, como granate con beis. Uno de los últimos han sido la falda negra y los dibujos en amarillo. Junto a los refajos, se realizan las faltriqueras.

Las sesiones de este curso son dos días a la semana, lunes y martes. Por tanto, Carmen Sánchez resalta que es necesarios que las participantes también cosan en sus propios hogares para que les dé tiempo a finalizar sus creaciones antes de la Semana Santa. «Es mucho trabajo y se necesitan muchas puntadas», reconoce.

Este año, se han elaborado además algunos mandiles propios del traje de pastora. Sánchez indica que antes había una persona dedicada solo a esta tarea. En esta edición, han ayudado a algunas personas tanto ella como su compañera Juana. «Las hemos dicho, más o menos, cómo lo podían hacerlo. A partir ahí, lo han realizado un poco a su aire», añade.

Además de contar estos nuevos refajos, este taller también ha servido a las participantes para valorar, aún más si cabe, lo que cuesta este tipo de elaboraciones, ya que hay que invertir muchas horas cosiendo. «Solo la tela con el dibujo, sin otros elementos, supera los cien euros», explica. A partir de ahí, hay que sumar otros materiales, eso sin contar la mano de obra, recalca.

Entre costura y costura, no han faltado momentos de charla, de entretenimiento y de diversión entre las participantes.