Mercadillos solidarios para poder ir de campamento

Participantes en el campamento del año pasado /HOY
Participantes en el campamento del año pasado / HOY

La escuela hogar lleva a cabo esta iniciativa, que celebró ayer la última edición con una buena afluencia de público

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La escuela hogar Guillén Cano Bote va a terminar el curso con 35 alumnas de muy diferentes edades. No obstante, a lo largo del año, han llegado a estar 42, un número muy superior al de ediciones anteriores, según recuerda una de sus responsables, la hermana Alejandra Longo. Muchas de estas chicas provienen de familias bien desestructuradas, bien con pocos recursos, bien con otros tipos de problemas. Todas ellas están apoyadas por cinco docentes y tres hermanas.

La clausura del curso se llevará a cabo el jueves. No obstante, estos días también están sirviendo para preparar el campamento que llevará a cabo la organización en el mes de julio, en Ávila, en una casa en plena sierra de Gredos. Está dotada con todo tipo de detalles para acoger multitud de actividades lúdicas. Asimismo, se llevarán a cabo talleres muy diversos, además de charlas de educación en valores.

Con la intención de que puedan acudir estas residentes, la escuela hogar ha llevado a cabo casi todos los meses mercadillos solidarios. El último se celebró ayer. Parte de su recaudación sirve para poder financiar los costes de esa actividad veraniega. Allí se juntarán con niñas de otras comunidades.

Donaciones

Este último mercadillo contó con una gran afluencia de público, que aprovechó para comprar los numerosos artículos que se ponen a la venta, la mayoría donados por empresas tanto de Trujillo, como de otros lugares. En esta ocasión, además, hubo novedades, como ambientadores, telas, bolsos de fiesta y peluches. El mercadillo, que se realiza en las propias instalaciones de la escuela hogar, duró hasta por la tarde. Una sus principales promotoras es Pilar Vázquez, madre de una antigua alumna del centro.

Longo señala que, además de esa recaudación, las chicas participantes trabajan con elaboración y venta de manualidades, así como la realización de rifas, con el fin de sacar algo más de dinero. Estas cantidades se unen a la aportación de algunos padres. «Todos no pueden porque no tienen recursos», señala.

Esta responsable, asimismo, recalca que el dinero del mercadillo también sirve para poder hacer excursiones. Con esa cuantía, y gracias a otro tipo de colaboraciones, este año han viajado a Viena y a Barcelona.

Balance positivo

Alejandra Longo igualmente hace un balance positivo del curso. Insiste en que su intención es reforzar una educación integral, donde estén presentes valores como el respeto, el esfuerzo, el trabajo y la solidaridad, junto a la cultura. Como novedad, este año se han adquirido nuevos instrumentos para su taller de música. También se ha impartido uno de inglés, así como uno de diseño de ropa para aquellas chicas que les gusta hacer sus propias confecciones. «Hay niñas que tienen cualidades para ello y aprenden a valorarse», apunta.

Otra de las novedades ha sido las mejoras en el edificio de la escuela hogar, con el cambio de ventanas y puertas, así como la instalación de aire acondicionado, dotándola de una mejor ambientación. También se han adecentado cuartos de baño, «buscando una mejor calidad de vida». Previa a una reforma de la cocina, además se ha mejorado el menú de las residentes. Longo matiza que no solo se ayuda a las actuales alumnas, sino también a antiguas.