Familia. Premiados de la última edición, junto a organizadores, asistentes y representantes de diversas entidades.

Medio siglo fomentando el conocimiento de la región

Los Coloquios Históricos de Extremadura, que han celebrado su 50 aniversario, han acogido más de 1.000 investigaciones durante este tiempo

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

No hubo una gran fiesta, ni tarta, ni velas, aunque sí tuvo lugar una comida de hermandad. Lo que no han faltado, sobre todo, han sido los elogios, las felicitaciones y los reconocimientos, de diversos ámbitos. Se debe a que los Coloquios Históricos de Extremadura han cumplido 50 años. Se convierten así en los decanos de la región y en uno de los más longevos de España, según algunos expertos. La última edición se llevó a cabo la semana pasada, recuperando su formato presencial. El broche de oro llegó el sábado, con la entrega de sus tradicionales premios, con buena aceptación de público.

Desde 1971hasta la actualidad, en estos coloquios trujillanos se han presentado más de 1.000 investigaciones sobre la región, con datos inéditos. Por ello, expertos resaltan su contribución. «A los Coloquios le debemos su fomento por la investigación y la promoción del conocimiento sobre Extremadura y su historia», apunta Manuel García Cienfuegos, cronista de Montijo y Lobón y habitual ponente.

La actual presidenta de la entidad organizadora es María del Rosario Alvarado. Entró como vocal en la organización en febrero de 1993. En aquella época, esa puesta en marcha corría a cargo del Centro de Iniciativas Turísticas, reconvertida ahora en la Asociación Coloquios Históricos. En marzo de 2001 sustituyó como presidenta a uno de los referentes de esta iniciativa, Juan Antonio de la Cruz.

Evolución

Alvarado resalta la evolución que han tenido los Coloquios en los últimos tiempos, gracias a la labor de las últimas directivas. Destaca también la importancia que ha tenido la digitalización de los trabajos de las distintas ediciones, así como la creación de la página web. No obstante, el objetivo siempre ha sido contar con la publicación de las actas de los trabajos. Este libro salió a la luz, por primera vez, en la edición XVIII. Ahora, uno de los caballos de batalla es su financiación. Ante este hecho, el concejal de Cultura, Enrique Borrega, confirmó en la clausura de los Coloquios que el Consistorio seguirá pagando esta publicación al menos, hasta final de la legislatura.

Aunque se trata de una actividad más que consolidada, para Alvarado hay algunas asignaturas pendientes. Una de ellas es intentar contar con una mayor participación, sobre todo, del público joven. «Me gustaría que viniera más gente y que los jóvenes que le guste la historia se involucren, porque llegará un punto que si no hay relevo generacional, esto se terminará». También reconoce que se necesita un mayor apoyo económico. No obstante, agradece el papel de las entidades colaboradoras y patrocinadoras. Además del Ayuntamiento trujillano, siempre están la Fundación Xavier de Salas, la Fundación Obra Pía de los Pizarro y el Centro de Profesores y Recursos de Trujillo.

Uno de los actuales coordinadores es el profesor Carlos J. Lozano. Apunta que, con este aniversario especial, «se ha pretendido recordar la labor iniciada por unas pocas personas interesadas en promover el conocimiento y el interés de la historia, el arte y el patrimonio de Extremadura». Explica que, si bien al principio se trataba de una actividad para fomentar el turismo, poco a poco esos estudiosos fueron dando cuerpo a todo un cúmulo de investigaciones, conocimientos y artículos que han ido descubriendo y aumentando el rico quehacer extremeño. Asimismo, destaca el trabajo desinteresado y la constancia de los diferentes organizadores «no sin dificultades».

Profesionalización

Manuel Rubio ha sido el ponente más longevo de la última edición. También forma parte de la directiva hace décadas. Su primera participación fue en 1974. Desde el punto de vista de ponente, explica que los Coloquios colman las ansias del investigador, que es hacer pública sus decisiones sobre algo que hasta ese momento solo conocía él. Otro investigador asiduo es José Antonio Ramos, cronista oficial de Trujillo. Recalca que la actual directiva ha ayudado a profesionalizar los Coloquios, cuyos orígenes fueron históricos-religiosos, pero «hay que romper una lanza por anteriores promotores, como Juan Antonio de la Cruz, Félix Vicente y Pepe Lozano».

La benjamina de esta edición ha sido Alicia Barbero Cuesta. Partiendo de su trabajo fin de máster, ha elaborado para estos Coloquios la comunicación: 'Estado de la educación en la provincia de Cáceres a finales de la Guerra Civil'. Para esta joven, su padre, Jesús Barbero, docente y habitual ponente, ha sido «una motivación y un ejemplo más» para participar. De hecho, ha contado con su ayuda. Ambos se han llevado el premio del CPR de Trujillo, por el mejor trabajo sobre la historia de la educación.

Alicia sostiene que «siempre merece la pena invertir tiempo en investigar, en conocer y saber más sobre lo que se está estudiando». Ante la falta de jóvenes en este tipo de iniciativas, considera que quizá no siempre llega la información y por eso no hay tanta participación de esos investigadores jóvenes.