La Magdalena, en la procesión celebrada en 2019 / JSP

Este Martes Santo contará con el encuentro de La Oración en el Huerto y La Magdalena

Los pasos saldrán a las nueve de la noche, uno desde San Francisco y el otro desde la iglesia de La Merced

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

El protagonismo del Martes Santo se lo lleva la Cofradía Oración en el Huerto y María Magdalena, con una procesión, que cuenta con algunas novedades. En primer lugar, tendrán lugar, durante gran parte del día, el besapiés de sus dos imágenes titulares. A las nueve de la noche, si el tiempo no lo impide, tendrá lugar ese desfile procesional.

La Oración en el Huerto, cargada entre 20 y 25 hombres, saldrá desde la iglesia de San Francisco, acompañada de la banda de tambores de la agrupación. Irá dirección plazuela de Aragón y calle Jacinto Ruiz de Mendoza hasta Ramón y Cajal. A esa misma hora, La Magdalena, llevada entre otras tantas mujeres, saldrá, como novedad, desde la iglesia de La Merced, que ha sido cedida por el Ayuntamiento para la ocasión. En los últimos años, partía de la iglesia de los Hermanos. Sin embargo, no está en las condiciones idóneas, apunta el presidente de la entidad, Javier Beato. Este paso, que estrena faroles, irá dirección calle Encarnación, acompañada por la banda de tambores del Santo Sepulcro.

Cuando las dos imágenes estén junto a la iglesia de Los Hermanos, llevarán a cabo un acto de encuentro, como homenaje a este templo, que ha sido durante años un referente para la agrupación. En este lugar, esta previsto que dediquen a las imágenes más de una saeta. Seguidamente, se dirigirán a San Francisco. En el caso de que lloviera, no saldría la imagen de la Oración en el Huerto, pero sí La Magdalena. «Debe llegar a San Francisco y no tenemos otro día. Esperaríamos hasta que la lluvia nos dejara», explica.

Javier Beato asegura que los cofrades están animados para participar en la Semana Santa. De hecho, no duda de que los pasos contarán con personal suficiente para cargarlos, tanto esta noche, como el Jueves Santo. Debido a la pandemia, se ha decidido ir al descubierto, sin capuchón y con mascarillas de la cofradía.