La ciudad se volvió a teñir ayer de rosa, gracias a la celebración del XV edición de la Marcha Contra el Cáncer, la primera del circuito de marchas rosas que la Asociación Española Contra el Cáncer lleva a cabo en la provincia. En esa ocasión, se vendieron 2.135 dorsales, junto con las camisetas identificativas, a cambio de cinco euros. La recaudación se destinará a la investigación, según fuentes de la organización.
Esos dorsales, que comenzaron a repartirse el pasado lunes, no solo se quedaron en la ciudad trujillana, sino también fueron a parar a otras poblaciones de la zona. Ya, el pasado viernes, se consiguió una participación de cerca de 1.900 personas. El resto se repartió minutos antes del inicio de la marcha. El recorrido, formado por cinco kilómetros, fue el mismo que en otras ediciones, con salida y llegada en la plaza Mayor y pasando a Huertas de Ánimas.
El presidente provincial de la AECC, Pedro Pastor, que asistió a la iniciativa, resaltó el compromiso, solidaridad y esperanza de la ciudad trujillana. Asimismo, puso de manifiesto el trabajo de la junta local de la entidad por el trabajo realizado. «La lucha contra el cáncer no empieza en el hospital, sino en la prevención», sostuvo. La marcha terminó con una foto en las escalinatas de la plaza Mayor resaltando ese color rosa.