Lozano Bartolozzi toma posesión en la Academia extremeña, con sede en Trujillo, muy arropada

La nueva académica toma posesión en la institución /JSP
La nueva académica toma posesión en la institución / JSP

En su discurso advirtió que hay que preservar la memoria de patrimonio que se ha perdido o está en riesgo de desaparecer

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

No faltó casi nadie. Estuvieron representantes de la Junta, de la Universidad de Extremadura, así como de otras universidades españolas, junto a directores de museos, entre otros representantes de instituciones vinculadas, de una u otra forma, al patrimonio, al arte y a la docencia. Asimismo, asistieron compañeros, amigos y familiares. Así de bien rodeada, la catedrática de Historia del Arte, María del Mar Lozano Bartolozzi, tomó posesión ayer como nueva académica en la Academia de Extremadura de las Letras y la Artes.

El acto, lleno de solemnidad, tuvo lugar en la sede de esta institución, el palacio de Lorenzana de Trujillo. Lozano Bartolozzi cubre la vacante del quien fuera director de la entidad, José Miguel Santiago Castelo, fallecido en mayo de 2015.

Su discurso de ingreso, muy aplaudido, se tituló 'Patrimonio perdido, paisaje sin memoria'. La recipiendaria pretendió mandar un mensaje para que se tengan en cuenta que el patrimonio es más amplio de lo que hace unos años se consideraba. Recordó que existe un paisaje cultural, poblados que han desaparecido o que van a desaparecer y tienen su historia. Por ello, «hay que preservar su memoria».

En su intervención, también estuvo presente el patrimonio industrial, así como la arquitectura contemporánea. «Son aspectos que hoy en día tienen cierta fragilidad para personas que opinan que algo que no tiene más de cien años no tiene valor, cuando lo tiene», señaló minutos antes del acto.

Relevancia

También hizo hincapié en aspectos que parecen que no son relevantes porque no son espectaculares. Sin embargo, se tienen que tomar en consideración porque lo han construido determinadas comunidades, como puede ser el poblado de Monfragüe. Entre otros aspectos, asimismo resaltó el Jardín de Abadía, además del paisaje urbano de Cáceres.

En el apartado de conclusiones, afirmó que su intención fue hacer un relato de miradas, interrogantes y documentaciones que fueran aclarando las razones por las que han desaparecido piezas del patrimonio de la provincia de cacereña. «En algunos casos queda el abandono y la ruina o las noticias de obras que no se llegaron a realizar», añadió.

María del Mar Lozano Bartolozzi fue respondida por su antiguo alumno y pupilo. Se trata del actual director de la Academia extremeña, Javier Pizarro, quien afirmó que lo hace «sin perder de vista esta situación tan contraria a la lógica universitaria y a la misma lógica vital». Apuntó que, con su discurso, descubrió aspectos olvidados y muy poco transitados sobre el patrimonio extremeño. En su opinión fue una intervención, «comprometida y pertinente, como solamente profesionales con conocimiento, criterio y libertad pueden hacer».

Como nueva académica, Lozano Bartolozzi aseguró que asume un nuevo reto para seguir avanzando en el mundo de la investigación. Ahora, pondrá su granito de arena en la Academia desde su experiencia, para asesorar, denunciar o organizar diferentes eventos, así como debatir con sus nuevos colegas sobre patrimonio histórico, artístico y cultural.