Visitante a esta propuesta expositiva junto a la autora. / HOY

Lourdes Murillo elige la iglesia convento de San Agustín para su nuevo proyecto expositivo

La instalación, basada en la historia y en la arquitectura del inmueble situado en Santa Cruz de la Sierra, se puede ver hasta el 29 de mayo

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La artista pacense Lourdes Murillo, afincada en la ciudad trujillana, ha dado una nueva vida, al menos durante unas semanas, a la iglesia conventual de San Agustín, del siglo XVII, situada en la población de Santa Cruz de la Sierra y de propiedad privada. En la actualidad no tiene ningún uso.

Esa segunda vida eventual se debe al proyecto expositivo titulado 'San Joaquín, el templo del agua', que ha puesto en marcha en el interior de este edificio.

Murillo apunta que esta instalación está basada en la arquitectura y en la propia historia de esta importante inmueble. Asimismo, señala que se ha hecho específicamente para este espacio. «Es como si fuera un traje a medida». Eso sí, prefiere no dar demasiados detalles, puesto que sería como si se desvelara el final de una película. Por ello, anima a visitarlo.

Visita

No obstante, explica que está compuesto por siete piezas, un número con una fuerte simbología para la autora. A partir de ahí, se hace una breve visita al templo en la que la autora o la guía las va explicando y, a su vez, se van iluminando. Además, se cuenta con una música compuesta para la ocasión.

Esta artista, que se define como pintora del sigo XXI, matiza asimismo que, en el intento de integración con el edificio, los materiales utilizados podrían ser también de la época, como el hierro, cerámica, madera y telas. También hay elementos comunes a todos los templos, como la palabra, el agua, el fuego, la música e, incluso, el aceite. Con todos estos componentes, «proponemos una experiencia sensorial y profunda a través del arte, uniendo el pasado y presente de nuestra cultura». Entran en juego diferentes disciplinas artísticas.

Este proyecto fue inaugurado el 12 de abril y puede verse hasta el 29 de mayo, a las doce y a las cinco de la tarde, previa cita concertada. Lourdes Murillo señala que las personas que ya han pasado les ha sorprendido y gustado. «Estoy muy contenta», detalla. Asimismo, sostiene que el montaje ha sido un proceso largo. De hecho, recuerda que las primeras conversaciones para este trabajo se iniciaron hace unos dos años. «Este trabajo surge del amor o de la fascinación desde que vi por primera vez esta iglesia», añade la artista.