José Antonio Redondo J. S. P.

José A. Redondo: «A un ayuntamiento no se viene a que tengas 17 informes»

El portavoz del Partido Socialista habla de la gestión del equipo de Gobierno, de algunos proyectos y de su futuro político

Lunes, 2 de febrero 2026, 17:33

El portavoz del PSOE, José Antonio Redondo, atiende a HOY Trujillo para hacer un balance de lo que ha dado de sí el año 2025 en la gestión municipal. También habla de su futuro político.

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-¿Qué balance hace?

-Podríamos definir este último año como el anterior: los años del gerundio sin activar nada. Todos son proyectos de futuro, pero no se materializan. Algunos nos duelen mucho, como por ejemplo el caso de la piscina climatizada, así como la residencia de mayores de Huertas de Ánimas. No podemos seguir diciendo que 'estamos estudiando' y 'estamos viendo'… Creo que sería mejor utilizar: 'hemos hecho'.

-Cuando se aprobaron los presupuestos de 2025, dijo que el PSOE había perdido la confianza en el equipo de Gobierno.

-Seguimos igual. Afortunadamente no han tenido que afrontar grandes retos y se encontraron con cuatro millones de euros aproximadamente entre caja y remanente de tesorería. ¿Qué hubiera sido si se hubieran encontrado con casi seis millones y medio de déficit, como nos encontramos nosotros? Si, teniendo dinero, habiendo recibido el ICIO de un proyecto fotovoltaico y de la fábrica de los diamantes, no son capaces de que revierta en el bienestar de Trujillo. Estamos preocupados. Si lo fácil no lo hacen, cuando llegue algo difícil, como es convencer a alguna empresa importante para que se instale en Trujillo o para hacer unas infraestructuras, imagino que eso es una quimera. No entiendo un gobierno que tiene tal lentitud a la hora de actuar. Puedes preguntar a cualquier ciudadano cómo están las cosas. Para cambiar cualquier bombilla o cualquier historia o comprar unos sacos de cemento hay que atar, hay que hacer no sé qué, hay que hacer no sé cuánto. Lo que hay que hacer es ir y comprarlo.

-Sigue refiriéndose a la piscina climatizada, a la residencia de mayores de Huertas de Ánimas. También en sus intervenciones habla del bar o lonja del Mercado Regional.

-La lonja del Mercado Regional se necesita… Es un servicio. No estamos hablando de una cafetería en el sentido estricto. Es un servicio para el sector primario, para el ganadero fundamentalmente y para el agricultor en general. Pues sí, sigue como estaba. Hay que pensar los daños colaterales. Antes venían de la comarca 300 o 400 familias todos los jueves a Trujillo. Además de hacer esos negocios en la lonja, interaccionaban personas de la comarca. Además, hacían sus compras aquí. Esas personas han dejado de venir. Al final, es una pérdida económica. Creo que se ha hecho daño al pequeño comercio. También está la residencia de mayores y la piscina climatizada, donde se estaba bañando la gente y ya no. Lo peor de todo es que las placas que se pusieron para el autoabastecimiento se podrían estar utilizando para otra cosa y, sin embargo, ahí están, por la gracia de Dios.

-¿Qué ha cambiado en la administración que hace tres años no se necesitaban una serie de trámites y ahora sí?

-Es todo lo mismo. Es la misma ley. No ha cambiado. Lo único que pasa es que hay que diseñar un presupuesto en el que tú tengas partidas para mantenimiento y así tener almacenado material para que, cuando llegue el momento, no tengas que esperar dos meses a la licitación. Hay unas obras de mantenimiento que cualquiera entiende que un ayuntamiento tiene que tener para la reservas.

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-Entonces, ¿cuál cree que es el problema?

-Creo que la lentitud de la gestión viene provocada por la incomodidad, y la incomodidad es por no estar seguro de lo que está haciendo cada uno. Sin embargo, a un ayuntamiento no se viene a que tengas 17 informes y que, cuando se tienen, ya no necesitemos ninguno. Hay que actuar con mayor agilidad y, si no, nos vamos quedando a la cola. Lo estamos viendo. A pesar de tener grandes fábricas con un potencial humano importante y económico, no crecemos. El Ayuntamiento también era una máquina importante para los momentos de crisis, en los que hemos llegado a tener hasta ochenta y tantas personas trabajando en las calles. Es necesaria esa inversión. Tenemos que mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, pero no a base de subvenciones, sino que trabajen. El trabajo es la mejor subvención que se pueda dar. Luego, la Alcaldía tiene la obligación de intentar que todos aquellos recursos que puedan —no voy a decir todos, porque todo es imposible— reviertan directamente en los ciudadanos de Trujillo y de la comarca, porque sigo diciendo que Trujillo necesita a la comarca, como la comarca necesita de Trujillo.

-¿Cómo ve la situación política que se da ahora en el Ayuntamiento? Se ha hablado en varias ocasiones de una posible moción de censura.

-Como decían los romanos, cuando lleguemos al río nos preocuparemos del puente, pero primero hay que llegar al río. Yo creo que en estos momentos la situación es la que es, en la que nosotros tenemos interés en llevar algunas cuestiones adelante e intentamos que salgan. Algunas muy importantes para nosotros no hemos conseguido de ninguna de las formas que salgan, a pesar de que se han aprobado en pleno.

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No vinculante

-Habla de la puesta en marcha del aula de bebés.

-Se llevan a pleno y se aprueban, pero luego no se ejecutan. Por tanto, no queremos tomar la decisión, pero a lo mejor algún día hay que tomar otro tipo de decisiones, porque un informe de secretaría sobre la viabilidad económica de algo no es vinculante, ni lo es aquí, ni en Madrid, ni en ningún sitio. Si nos dicen que se pierde dinero, eso ya lo sabemos. También se pierde dinero en las fiestas. Eso no es vinculante, pero un mandato de pleno sí lo es, siempre y cuando sea legal. Hay tan poco respeto por la democracia, por aquello que se aprueba en un pleno.

-En este último año se ha vuelto a hablar de terrazas. Es un asunto que se repite legislatura tras legislatura.

-Ya les dije -al Gobierno- por activa y por pasiva que, si esa norma la aplicaba, tenían que cerrar prácticamente todas las terrazas. Efectivamente, no se ha aplicado, pero nadie ha pedido disculpas. Ella —la alcaldesa— sabrá lo que está haciendo. En noviembre terminó el plazo en el que tenía que haber solucionado el asunto. La plaza es un problema siempre aparte. Los cascos históricos de la dimensión del de Trujillo son complejos. Hay mucho espacio y se puede repartir mucho en terraza, pero si abres mucho, va en detrimento de los ciudadanos y de los visitantes que quieran disfrutar también de ese espacio. Hoy en día el tema de las terrazas está cambiando en todos lados. La concesión de terrazas objetivas es muy difícil plantearla también. Si eres objetivo, se supone que nadie se ha de perjudicar. Pero si alguien tiene una terraza en la calle Tiendas, está perjudicado por la propia dimensión de la vía.

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-Cuando llegue el momento de aprobar los presupuestos, ¿qué va a pedir el PSOE?

-Probablemente que haga lo que quiera, porque va a seguir haciendo lo que quiera. Además, luego no lo ejecuta. Haga usted lo que quiera, por lo menos no nos echan la culpa. Hay unas partidas y el 2 de enero deberían estar ya en movimiento, si quieres ejecutar un presupuesto.

Futuro

-Si hablamos del futuro de José Antonio Redondo como político, ¿qué papel va a jugar ahora en el PSOE?

-Todo depende mucho de mis dedicaciones. Por un lado está la profesión, como profesor de Historia Antigua. Otra es mi pasión, que es la literatura, y otra es la devoción, que es el servicio a la sociedad, que es la política. Yo creo que he tenido bastante olvidada una de mis facetas, que es la literatura, y creo que la tengo que tomar con más fuerza por si más adelante no hay tiempo. Yo creo que los mejores años de mi vida, intelectualmente y de salud, los he entregado a Ibahernando y a Trujillo. Solo seguiría si se buscara a alguien con experiencia para una situación muy extraordinaria. En esa vida tan intensa que he tenido, me ha hecho replantear algún momento de salud.

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-¿Significa que va a dar un paso a un lado?

-Ya lo he dado. Prueba de ello son los plenos. Solo hablo cuando es estrictamente necesario. Siempre estaría dispuesto a ayudar como ciudadano, al servicio de Trujillo. Es cierto que tenía ganas de dejarlo, pero si me han elegido los ciudadanos para estar en la oposición, he continuado. Me dije que tampoco defraudaré y defenderé a Trujillo desde la oposición.

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