Representantes de diferentes instituciones en la inauguración. / JSP

La jornada de la Obra Pía los Pizarro resalta la historia común con América frente a mitos y falsedades

Han participado dirigentes de academias de Argentina, Perú, México y Puerto Rico

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La Fundación Obra Pía de los Pizarro se puso ayer de 'tiros largos', para llevar a cabo una de sus citas anuales más importantes, tras dos años de ausencia. Se trató de la jornada sobre los extremeños en América en los siglos XVI y XVII, que tuvo lugar en el palacio de los Barrantes Cervantes. En esta ocasión, se hizo hincapié en el valor de una historia común. «El objetivo es dar una visión amplia de la historia que no une», apuntó el presidente de la entidad organizadora, Hernando de Orellana Pizarro.

Así se hizo con cuatro ponencias y una mesa redonda, con la participación de máximos representantes de las academias de la historia de México, Perú, Argentina y Puerto Rico. También participó la directora de la Academia de la Historia española, Carmen Iglesias. En su intervención, apuntó que estos encuentros son una alegría para acabar con mitos, falsedades y omisiones de esta parte de la historia. «No se puede entender la historia del mundo, sin la del mundo hispano», recalcó.

Uno de los integrantes del comité científico de esta jornada es Sigfrido Vázquez, profesor de Historia de América en la Universidad de Extremadura. Reconoce que este tipo de eventos son importantes para dar a conocer las investigaciones que se están dando a uno y otro lado del Atlántico, así como para la divulgación de conocimientos.

Vázquez explica que existe «un ruido mediático-político sobre cuestiones negativas que han enturbiado estas áreas de conocimiento, como son las relacionadas con la historia de Iberoamérica, a veces de manera interesada». Por tanto, defiende la labor científica y de los profesores de Historia que deben combatir esos mitos. «Tenemos que centrarnos en la verdad histórica».

Propaganda

No tiene dudas de que la jornada organizada por la Fundación trujillana crea puntos en común. «Nuestro cometido es dar a conocer lo que ha sucedido en el pasado, basándonos en el método científico». Por ello, insiste en que, para cambiar la propaganda o mensajes simplistas, lo mejor es la divulgación de calidad. Recalca que no hay un discurso mexicano o peruano, sino un discurso académico, válido para todo el mundo. De hecho, asegura que los representantes de las academias participantes no tienen una argumentación antiespañola.

Uno de los ponentes fue el secretario de la Academia Mexicana de la Historia, Rodrigo Martínez. Remarca que el objetivo fue resaltar esos rasgos comunes. A pesar de ello, opina que los pueblos americanos son muy nacionalistas. «Con el proceso de independencia nos constituimos como naciones, rechazando a España y nuestro pasado español». Sin embargo, considera que hay una historiografía muy rica que ha valorado el pasado hispánico, cada vez más estudiado de forma científica y documentado y que «nos une a todos».

Recuerda que se produjeron hechos que no siempre son conocidos. Ejemplo de ello es que, cuando se encontraron dos mundos separados, llegaron virus y bacterias que mataron al 90% de la población. «Eso no tiene nada que ver ni con Hernán Cortés, ni con Francisco Pizarro. Sin embargo, esa catástrofe se asocia a los españoles que venían a matar», dice este experto.

Esta jornada puede dar pie a la colaboración de las entidades participantes en otros eventos.