Ciclistas pasando por el sistema de detección. / CEDIDA

Inteligencia artificial trujillana para la seguridad vial

Innovación. Una empresa de la ciudad ha conseguido un reconocimiento nacional por su sistema de detección de ciclistas en la carretera

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

A la apuesta por la seguridad vial basada en la I+D+i, se ha unido la inteligencia artificial. Son los elementos principales que está utilizando una empresa trujillana para continuar desarrollando una iniciativa ya, de por sí, novedosa. Además, ha dado alegrías en forma de reconocimientos.

La entidad Insegsa Ingeniería Preventiva ha puesto en marcha un sistema de detección de ciclistas en carretera para evitar posibles accidentes, llamado 'Active Cyclist Detection'. Como proyecto piloto y gracias al apoyo de la Diputación Provincial de Cáceres, este sistema está situado en la carretera entre Cáceres y Casar de Cáceres, dando resultados muy favorables, según la propia empresa.

Esta apuesta, ya en 2019, consiguió el premio nacional a la Innovación en Seguridad Vial y Movilidad Sostenible en la III edición de los premios de la Fundación CNAE, cuyo principal patrono es la Confederación Nacional de Autoescuelas.

Ahora, este método de detección, mejorado con la inteligencia artificial, recibió hace unos días el último reconocimiento a través de los premios QIA (Quality Innovatio Award). Es una competición, creada en 2007, para impulsar proyectos innovadores en las empresas y organizaciones. Están promovidos por la Asociación de Centros Promotores de la Excelencia (CEX). Concretamente, la empresa trujillana se presentó en la modalidad de innovación en las pymes, quedando finalista de la fase nacional y a las puertas de la fase internacional. Así lo decidió un jurado, apoyado por un equipo evaluador y expertos de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y la Acreditación (ANECA).

Un paso más

Más allá de este reconocimiento, la entidad trujillana ha dado un paso más en esta alternativa de seguridad vial para vehículos y ciclistas. El alma mater de esta iniciativa es el trujillano Raúl Gómez, que está acompañado por un equipo de expertos. Explica que, en un principio, se utilizaba un lazo inductivo y un radar para hacer una discriminación en carretera por la velocidad. Cuando pasaba un ciclista, se iluminaba una señal vertical diseñada para la ocasión y una serie de balizas, consiguiendo llamar la atención del conductor para que pudiera aminorar su velocidad.

Ahora, se ha cambiado el método de detección manteniendo el resto del proyecto. En vez del lazo inductivo y radar se ha apostado por la inteligencia artificial, que permite la digitalización de la carretera. Para ello, se aplica una tecnología especializada, como equipos informáticos y programas desarrollados por la entidad para obtener los resultados deseados. De este modo, permite distinguir el paso de las bicicletas y de los diferentes vehículos, así como activar la señalización en el momento oportuno para dar el aviso deseado. Además, esa 'inteligencia' se retroalimenta ganando en eficacia, apunta el promotor. Pero la nueva apuesta no solo se queda ahí, ya que puede aportar más información. Prueba de ello es que permite un control en directo y remoto, así como una recogida de datos relevantes. Uno de ellos es la medición del número de vehículos que pasan por el lugar.

Balance positivo

Gómez insiste en que los resultados que se está teniendo hasta ahora son muy positivos. Destaca la fiabilidad del proyecto y considera que así se está demostrando en la señalización puesta en marzo de este año en esa carretera que une la capital cacereña con Casar de Cáceres. Esta vía soporta un volumen importante de tráfico, al tratarse de una de las salidas a la A-66. En concreto, se pusieron cuatro sistemas de detección a ambos lados de la calzada.

Resalta además la robustez del sistema, que se autoabastece con energía renovable y no depende de ninguna fuente de alimentación. También se ha comprobado que la tecnología soporta tanto el calor como el frío, además de otras inclemencias del tiempo. Sobre la opinión de los usuarios de la calzada, Gómez apunta que se está ahora en la recogida de datos. No obstante, indica que los primeros análisis son favorables. Reconoce, además, que se ha tenido contacto con alguna otra administración para implantar este sistema en otra carretera.

Esta entidad trujillana, capitaneada por Raúl Gómez, también colecciona otros reconocimientos. Prueba de ello es que mañana recogerá un premio de la Junta de Extremadura al Fomento de Seguridad y Salud en el Trabajo en su edición de 2019, por su actividad investigadora, desarrollo y aplicación de proyectos innovadores en la mejora de la prevención de riesgos laborales. Este galardón llega con la presentación del novedoso 'andamio recostado'.

Este proyecto también fue finalista en los premios nacionales Prevencionar 2020.