El instituto Francisco de Orellana trata el acoso escolar con el Plan Director
También se ha hablado del ciberbullying y de la ley del menor
El instituto Francisco de Orellana ha acogido hace unos días el 'Plan Director para la convivencia y mejora de la seguridad en los centros educativos ... y su entorno'. Se trata de un programa impulsado por el Ministerio del Interior para prevenir problemas de convivencia. De este modo, a través de una charla, guardias civiles del cuartel de Trujillo se han convertido, durante un tiempo, en 'profesores' del alumnado. Eso si, han tocado temas muy distintos a los habituales en las clases.
Esta iniciativa ha sido promovida en el centro por el departamento de Orientación. Una de sus responsables, Laly Cerro, explica que, atendiendo a las necesidades del instituto, se ha tratado el tema del bullying o acoso escolar, así como el ciberbullying. A partir de ahí, «se ha hecho una exposición teórica de los conceptos, de los tipos, de las causas y consecuencias, así como de la responsabilidad». Sostiene que se trabaja ese acoso escolar desde la promoción, la prevención y la intervención. Y es que uno de los aspectos que se ha indicado es dónde debe ir el menor en el caso de que se sienta acosado, como pueden ser diferentes figuras del centro educativo, así como la familia. «Han sido unas orientaciones que, en teoría, todas las personas las saben, pero cuando lo dice una con uniforme, parece que tiene más validez», remarca.
Ley del menor
También se ha tratado con el alumnado la ley del menor, en la que se aborda la responsabilidad existente a partir de los 14 años, tanto civil como penal. En este sentido, se han tocado casos concretos, cercanos y significativos, apunta Cerro. En esta línea, se ha hablado al grupo de estudiantes de las consecuencias que puede tener una agresión o los posibles insultos racistas o xenófobos, que pueden conllevar un delito de odio. «Hemos intentado aclarar esas diferencias entre lo que yo hago y lo que yo pienso que hago».
Cerro apunta que este tipo de sesiones han sido muy provechosas, amenas y participativas, con diferentes testimonios. Recuerda que el propio centro también ha trabajado la seguridad en redes sociales y se ha acabado con ese marco legal.
El centro igualmente ha contado con el apoyo de la asociación Malvaluna, con sede en Mérida, que fomenta un modelo social más igualitario y que ha hecho hincapié en problemas vinculados con las nuevas tecnologías.
Laly Cerro matiza que la idea es seguir trabajando estos temas en el curso siguiente. «Son medidas complementarias que intentamos mantener». Sobre el Plan Director, confía en que pueda estar de nuevo en el centro, aunque es muy demandado.
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