La entrada a uno de esos pasillos del éxito / CEDIDA

El instituto Francisco de Orellana trabaja la motivación del alumnado

Entre otras iniciativas, han creado los pasillos del éxito, con mensajes positivos e inspiradores

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La necesidad de actuar ante la desgana reconocida del alumnado, sobre todo después de dos años de pandemia y el compromiso personal de hacer las cosas de otra manera. Esos dos componentes han hecho que el instituto Francisco de Orellana haya llevado a cabo 'La Semana de la Motivación', incluida en el proyecto 'El Orellana te anima', que tiene su continuidad hasta junio. Asimismo, la intención es que se retome el curso que viene.

Esta iniciativa ha estado dirigida por los docentes José Manuel Martín y María Jacoba Ceballos. «Ha sido una manera de aportar un grano de arena para mantener a los estudiantes enchufados hasta final de curso», explica.

Con esa intención, se han creado los 'pasillos del éxito', colgando fotografías amables de deportistas de élite con mensajes positivos y mtivadores. De este modo, los jóvenes, «se han ido empapando de esos mensajes de manera interna». También les ha servido a los propios docentes.

Estas propuestas se han complementado con música al inicio de las clases, para que esa motivación se implementara y al final de la jornada, para que los jóvenes se fueran con ese recuerdo, recuerda José Manuel Martín. Además, a primera hora, con la colaboración de los profesores y antes de iniciar sus clases, se saltaba un breve vídeo cada día de esa semana con uno de los mensajes seleccionados y situados en los pasillos. Terminaba con una arenga de integrantes de la comunidad educativa.

Estas propuestas, en la actualidad, tienen su continuidad con un concurso para elegir el mensaje que les parece a los estudiantes más interesante. Con el ganador se llevará a cabo otra actividad, con el fin de continuar con ese proceso de motivación. «Es una manera de aportar la necesidad de esfuerzo y trabajo a través de mensajes positivos», explica Martín.

Considera que, si ese alumnado se encamina a sus clases, hacia la formación, de una manera animada, aprovechará mejor ese proceso de aprendizaje e insiste en que es importante trabajar las emociones y la motivación de forma complementaria a la parte académica. «En ocasiones, nos centramos tanto en dar contenidos que nos olvidamos de la parte emocional», añade.