Guardias civiles participantes, en el momento en el que sonaba el himno nacional / JSP

La Guardia Civil celebra de nuevo su tradicional fiesta, con limitación de invitados por culpa de la pandemia

En el acto institucional, el capitán de la Compañía afirmó que espera que en 2022 se inicien las obras del nuevo acuartelamiento

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La Guardia Civil de Trujillo volvió a celebrar ayer, de nuevo, su tradicional fiesta, con motivo de su patrona, la Virgen del Pilar. Lo hizo en el cuartel con un acto institucional, presidido por el capitán de la Compañía, Ángel González Carballo y donde no faltó la mascarilla, ni la temperatura veraniega. Además, contó con menos asistentes de lo habitual, debido a la crisis sanitaria. En esta ocasión, ante la pandemia, se limitaron las invitaciones.

Los agentes que participaron en el acto estuvieron acompañados por los familiares más allegados y algunos vecinos. No faltaron integrantes de la corporación municipal, encabezados por el alcalde, José Antonio Redondo, juezas del Juzgado de Trujillo y de Logrosán, así como el jefe de la Policía Local, entre otras autoridades. El capitán, en su intervención, apuntó que espera que al año que viene este acto se vuelva a convertir en una jornada de convivencia con los vecinos.

González Carballo, asimismo, resaltó las mejoras realizadas en el cuartel trujillano, con el adecentamiento de la entrada, del espacio ajardinado y del firme, gracias a la colaboración del Ayuntamiento, así como a la Diputación de Cáceres. Indicó además que el artista Julio Corrales ha restaurado los monolitos existentes, que hacía 30 años que no se tocaban. En esta intervención, apuntó igualmente que espera que en 2022 se inicien las obras del nuevo acuartelamiento.

Reconocimiento

El capitán también tuvo palabras de elogios para los guardias civiles de la Compañía. Recordó que, durante este último tiempo, se ha visto que lo importante es la salud y se ha priorizado el hacer cumplir las normas que se iban dictando para combatir la pandemia. «Quiero reconocer el trabajo de cada uno de vosotros». Asimismo, puso de manifiesto la labor humanitaria que también ha desarrollado la Guardia Civil, «llegando más allá de lo que se nos pide».

Por su parte, el alcalde, José Antonio Redondo, alabó la «honestidad y honradez» del cuerpo. «Nos sentimos orgullosos de lo que habéis hecho y de lo que vais a seguir haciendo», apunto.

Antes de las intervenciones, se procedió a la entrega de las condecoraciones con diferentes distinciones, por su trabajo, a los guardias civiles Pablo Oscar Manchado, Ángel Alejandro Mera, Jesús Hernández, Juan Jesús Peña, Ana María Moreno y Manuel Jesús Gordillo. En este acto, no faltó el homenaje a «los guardias civiles que dieron su vida en el cumplimento de su deber». Todo ello se inició con el himno de España y se terminó cantando el himno de la Benemérita.

Antes del acto protocolario, se llevó a cabo una misa, dentro del cuartel, oficiada por el sacerdote José Conde. De este modo Conde cumplió con una tradición de participar en esta jornada desde hace 23 años.