Tía Antonia celebra sus 105 años con gran vitalidad y buen humor
En su cumpleaños recibió numerosas felicitaciones de sus paisanos de Huertas de Ánimas.
Antonia García, tía Antonia, hace gala de su sentido del humor y de su vitalidad. Así lo demostró el pasado jueves, cuando cumplió 105 años. Vecina de Huertas de Ánimas, su sonrisa estuvo presente en cada una de las numerosas visitas que recibió de sus paisanos en su casa. Fue un continuo ir y venir, señala una de sus hijas. Con buen oído y mejor cabeza, no le faltó tiempo para bromear.
También recibió alguna sorpresa, como la visita de los integrantes de la Hermandad Virgen del Rosario, con el párroco a la cabeza, José Blanco. Le hicieron algunos regalos relacionados con la Patrona, como la medalla de la Virgen, un rosario, un pastillero, una taza y dos imanes, uno del Cristo de la Vida y otro de la propia Patrona. Reconoce que es muy devota a la Virgen del Rosario. De forma jocosa, con el párroco ya quedó para no faltar ni a la novena ni a las capeas de las fiestas patronales del mes de octubre.
Ya anochecido, un grupo de vecinos y vecinas de diferentes formaciones musicales de Huertas de Ánimas se presentó en la puerta de su casa con paraguas en mano para rondarla a modo de homenaje, mientras la centenaria vecina miraba con ilusión desde el balcón del comedor de su vivienda. Por la mañana, también estuvieron integrantes del equipo de Gobierno para felicitarla. No faltó la tarta. «Estoy muy contenta porque ha venido a felicitarme mucha gente que hacía tiempo que no veía», apunta.
Tía Antonia tiene cinco hijos, nueve nietos y 13 biznietos. Reconoce que come de todo. «Como arroz, sopa, garbanzos, patatas y verdura. Como de todo». Asegura que se encuentra muy bien, sin dolores, y duerme «perfectamente». Tan solo toma una pastilla para la tensión y «ya sí necesito utilizar gafas», puntualiza. Le gusta ver algunos programas de la televisión y la política. Sus familiares detallan que igualmente le gusta salir y pasear. En invierno lo hace por la mañana y en verano, una vez que ha pasado el calor del día. Hasta los 100 años se manejaba perfectamente sola. Ahora precisa ayuda. En la actualidad, vive con una de sus hijas en la misma casa donde la vio nacer.
Antonia detalla que ha pasado de todo a lo largo de su vida, «tanto bueno como malo». Le tocó trabajar mucho en el campo. Siempre ha vivido en Huertas de Ánimas. «Solo he salido al campo, salvo si iba a Trujillo o a algún pueblo o a Sierra de Fuentes, donde tengo familia», remarca. Y es que no le ha gustado salir de vacaciones. Ahora, continúa disfrutando de su familia, con la alegría que le caracteriza.