José Antonio Ramos, recopilando información para una de sus investigaciones. / J. S. P.

Investigador incansable

«En vez de ir a la playa, me voy a archivos como el Ateneo, el de Simancas o el de Indias»

El cronista oficial de Trujillo, José Antonio Ramos, tiene 182 libros publicados y el último está basado en la figura de Sorapán de Rieros

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Con una memoria privilegiada, maneja los años y las fechas como si fuera su particular abecedario. Su tiempo libre lo dedica a los papeles, legajos y a recorrer poblaciones persiguiendo algún hallazgo. Así es José Antonio Ramos, doctor en Historia y cronista oficial de la ciudad trujillana desde 1993. «Es un orgullo, porque es la máxima autoridad histórica y cultural de una población», recalca. Esta tarea la compagina con su cargo de gerente de turismo en el Ayuntamiento.

Su labor incansable de investigador le ha hecho valedor de pertenecer a la Academia de las Artes y las Letras de Extremadura, así como a la Academia de la Historia. También posee diversos reconocimientos.

Este amante de la historia y de la lectura tiene, entre sus pasiones, Trujillo y, por supuesto, la región. Todo ello hace que posea una biblioteca con más de 10.000 volúmenes, con algunas obras incunables. Además, presume de tener una importante colección de libros de Extremadura. «Creo que tengo casi todo lo que se ha publicado de la región».

Ramos, además, se ha caracterizado en las últimas décadas por publicar muchas de sus investigaciones en los 182 libros que ya tiene en la calle. El primero salió a la luz en 1984, con la actual presidenta de la Unión de Bibliófilos Extremeños, Matilde Muro. Fue sobre el convento de las religiosas jerónimas y el palacio de San Carlos.

Última publicación

El último salió hace unas semanas. Es su novela histórica dedicada a Juan Sorapán de Rieros, médico de Logrosán que perteneció al tribunal Inquisitorial. «Su enorme relieve en el campo de la medicina no puede marginarse ni tampoco olvidarse. Por ello, esta obra está encaminada a remediar este injusto olvido», remarca Ramos. Este trabajo ha sido publicado por Tau Editores y con la portada diseñada por Juan Díaz Bernardo.

Igualmente, tiene dos nuevos libros en imprenta. Uno es una investigación sobre le convento del Palancar y Pedroso de Azín y otro es sobre la figura de Gómez Becerra, escrito junto a José Luis Pérez Mena. «Nos asociamos para dar a conocer aquellos personajes históricos liberales, que han destacado en España desde el punto de vista político», recuerda este cronista trujillano.

Además, casi sin descanso, posee otras investigaciones entre manos. Una de ellas es compartida con Julio Esteban, Óscar San Macario y Martín Almagro. «Estamos haciendo un estudio sobre las aguas salutíferas en Extremadura», explica.

Ante esta intensa labor, la pregunta que surge es de dónde saca este historiador el tiempo y los temas para escribir. Ramos apunta que una de las cuestiones que le ayuda a no parar es que duerme poco. Ronda las cuatro horas diarias. Además, «cuando tengo vacaciones o días libres, en vez de irme a la playa, me voy a archivos como el Ateneo, el Histórico Nacional de Madrid, el de Simancas o el de Indias».

Documentación

Una vez rodeado de documentación, recopila información de interés para más adelante publicar libros o artículos. «Me da vida estar en los archivos». También disfruta con sus viajes por Extremadura, con cámara en mano, estudiando diferentes lugares. Ejemplo de ello son las sacristías de las iglesias, «donde están los libros de las cuentas generales de fábrica, que es donde están las anotaciones de los retablos, de las esculturas, así como las pinturas», apunta.

Ramos remarca que, durante estos años de trabajo, ha realizado numerosos descubrimientos. «Quizá, del que más satisfecho estoy es el de la tabla del maestro Palanquinos, que desapareció del retablo de Santa María de Trujillo y que se consiguió recuperar». También resalta el lecho rupestre celta descubierto en Ceclavín, junto con Almagro, San Macario y Esteban.

A pesar de décadas dedicadas a la investigación, todavía tiene frentes abiertos en los que le gustaría indagar. Uno ellos es «el Trujillo de los siglos XIX y XX, así como la verdadera historia del Trujillo medieval, haciendo hincapié en las obras de arte, como la Virgen de la Asunción o la verdadera imagen de la Virgen de la Victoria».

Turismo

Esta labor investigadora ha ido de forma paralela a la de gerente de turismo. «Comencé a organizar el turismo en Trujillo en 1998 y el Club del Buen Turismo de Barcelona acreditó en 2005 el reconocimiento como Mejor Gerente de Turismo de España por la contribución al fomento y desarrollo del sector», remarca.

Reconoce que, en la actualidad, el turismo de la ciudad tiene una buena salud. Entre otras iniciativas, «me gustaría que se terminase de adecentar la muralla de la albacara para que sea visible», sostiene. También apuesta por hacer un museo de la historia de Trujillo en la ermita de San Pablo, dentro del castillo.

Junto a estas tareas, Ramos siempre está predispuesto a colaborar en asuntos históricos con toda persona que le llame.