La joven con la última distinción concedida en el Paraninfo de la Universidad de Extremadura / JSP

La futura maestra llega con premios

La joven Alicia Barbero Cuesta, natural de Torrecillas de la Tiesa y antigua estudiante del IES Francisco de Orellana, ha tenido el mejor expediente de Magisterio por Educación Infantil y del máster de investigación

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Aficionada a las novelas policiacas y de misterio, ahora está centrada en las oposiciones para conseguir una plaza de maestra de Educación Infantil. También, con mayor tranquilidad, quiere sacarse el doctorado, además de conseguir el nivel avanzado C1 de Inglés. De fácil palabra, se considera persona organizada y que sabe aprovechar el tiempo. Por tanto, entre libros y apuntes, no renuncia a salir con los amigos.

Así es Alicia Barbero Cuesta, de 23 años y natural de Torrecillas de la Tiesa. Hace unos días, en un acto de la Universidad de Extremadura, tuvo una distinción por el mejor expediente del máster 'Investigación en Ciencias Sociales y Jurídicas'. Recuerda que estos estudios los comenzó en plena pandemia, porque no quería estar parada un año, al retrasarse sus oposiciones.

No es el único galardón que ha recibido esta estudiante. El año pasado, obtuvo el diploma acreditativo al mejor expediente en el Grado de Magisterio por la especialidad de Educación Infantil. En 2021, consiguió también un premio en los Coloquios Históricos de Extremadura de Trujillo, por una investigación, realizada junto a su padre, vinculada con la historia de la Educación.

Alicia reconoce que le ha hecho mucha ilusión estos galardones, después del esfuerzo realizado. «Está bien que se reconozcan a las personas que realmente hacen ese esfuerzo y queremos tener un futuro mejor». Asimismo, recalca que esa parte también está muy presente en los jóvenes, aunque no se destaque.

Inicios

Alicia Barbero estudió hasta Primaria en Torrecillas de la Tiesa. «Los maestros que tienes en el colegio te influyen toda la vida», apunta. De hecho, guarda un grato recuerdo de su docente de Infantil, Pipe, con el que hizo también las prácticas de la carrera. Aunque era pequeña, se acuerda de sus clases y de lo bien que lo pasaban. No se olvida tampoco de Manuel y Guadalupe, docentes de aquella etapa.

Con esa experiencia vivida y como futura maestra, defiende la escuela rural. «El haber estudiado en un pueblo, da mayor calidad de vida, porque son menos alumnos en clase, tienen una atención más individualizada y los profesores te conocen mejor». Todo ello provoca que los pequeños quieran ir al colegio a seguir aprendiendo, añade.

Después de su pueblo, se trasladó al IES Francisco de Orellana, de Trujillo, para estudiar Educación Secundaria y Bachillerato. Igualmente destaca esta época y a sus profesores.

Con sus padres docentes, reconoce que 'algo' le han influido. Una de esas cosas puede ser esa rama de Magisterio, pero también su amor por la lectura y su implicación en las tareas que debe realizar en cada momento, apunta. Su elección por Educación Infantil se debe a que siempre ha tenido mucha curiosidad por enseñar desde la base. «Me hace mucha ilusión que sea yo la persona que vaya a contribuir en asentar sus bases para su futuro desarrollo», sostiene.

Un profesor en la carrera

De ese grado de Magisterio, resalta a sus compañeros y amigos, sin olvidarse de los profesores. Uno de ellos le recuerda especialmente. Se trata de Ramón Pérez Parejo, que, además de impartirle alguna asignatura, fue su tutor del trabajo fin de grado. Este documento lo tuvo que hacer en pleno confinamiento y tuvo un gran apoyo de Pérez Parejo. Esta futura maestra, considera que uno de los principales valores de un profesor es que el alumno perciba que sabe y esté interesado en la materia.

Lejos de conformarse con esa titulación universitaria, ha hecho el máster con un trabajo llamativo, que tendrá su continuación con el doctorado. Se ha basado en los planes de estudio de los maestros desde el siglo XIX en España. La idea ahora es centrarlo en Cáceres y en la antigua escuela de Magisterio.

La pregunta que surge es cómo una futura maestra de Educación Infantil indaga en estos temas. Su respuesta es clara, teniendo en cuenta sus inquietudes. Le ha llamado la atención las políticas educativas y que se estén cambiando continuamente. De hecho, recuerda que, cuando entró en el colegio, tenía una ley que poco después se cambió. Con el tiempo, esta normativa, se volvió a modificar. No tiene dudas de que si tiene que volver a estudiar oposiciones habrá más cambios. «Quería indagar en el pasado de estas cuestiones», apunta.

Aunque no se ha planteado trabajar en el extranjero, no le importaría tener una experiencia en los países nórdicos, por sus metodologías educativas innovadoras, con sus clases experimentales. Y es que considera importante que los docentes se actualicen con sistemas de ahora. Considera relevante la manipulación y las actividades más prácticas. Resalta el aprendizaje mediante la observación y la manipulación.