El presidente de la Cámara de Comercio de Cáceres, en los Premios Empresariales / Asemtru

Gabriel Álvarez destaca el papel de las asociaciones empresariales para el desarrollo

Este dirigente de la Cámara de Comercio de Cáceres resalta la labor de los empresarios en la construcción de la sociedad extremeña

REDACCIÓN HOY TRUJILLO
REDACCIÓN HOY TRUJILLO

Los II Premios Empresariales van más allá de reconocimientos en cuatro categorías. Sirven para poner en valor el papel que desempeñan los empresarios en la construcción de la sociedad extremeña, sobre todo, en unas condiciones adversas. Así, al menos, lo destacó en su intervención, el presidente de la Cámara de Comercio de Cáceres, Gabriel Álvarez, tras entregar el galardón al emprendimiento a José Quesada, de Solardrone.

Este responsable no solo se queda ahí. Resalta el papel de asociaciones de empresarios y comerciantes de la provincia, como puede ser Asemtru. Considera que son claves para garantizar el bienestar empresarial de la tierra. El empeño constante de estos colectivos «en conseguir un tejido empresarial más cohesionado e implicado en el desarrollo económico y social del territorio es total». También pone de manifiesto la cooperación de estas entidades con la Cámara de Comercio.

En esta línea, destaca la labor de Asemtru en la defensa de los intereses generales de los empresarios y comerciantes de Trujillo y su comarca. Igualmente, resalta la buena disposición de la entidad empresarial trujillana con la Cámara de Comercio y otras asociaciones empresariales de la provincia en favor de todo el tejido empresarial. «Todos remamos en la misma dirección», sostiene.

El máximo dirigente de la Cámara cacereña también hace un balance de la situación empresarial de la provincia. Opina que todavía es muy complicada por cuestiones como la inflación, la disrupción en el suministro de materiales y por los precios de energía o carburantes, entre otros muchos motivos.

Tres problemas

Álvarez recuerda que la situación se agrava en la provincia por tres problemas que no acaban de tener solución. Uno de ellos es «el déficit de infraestructuras que nos ha hecho pagar durante décadas un alto precio en términos de competitividad de nuestro tejido productivo». Otro inconveniente es la falta de un sector industrial y un tercero es la ausencia de un tratamiento fiscal favorable y diferenciado a Extremadura, con la intención de facilitar la instalación de pymes en el mundo rural.

A pesar de todo, señala esas buenas noticias, eso sí, con cautela, de la posible llegada de proyectos de futuro para el desarrollo de la provincia. «Esperemos con ilusión que se materialicen». Entre otros, nombra la gigafactoría de baterías en Navalmoral y la fábrica de diamantes artificiales para la fabricación de microchips en Trujillo, los proyectos mineros e industriales alrededor del litio tanto en Cañaveral como en Cáceres, el polígono ecoindustrial CC Green, en la capital cacereña.

Este responsable no se olvida de la labor de la Cámara de Cáceres con la puesta en marcha de diferentes programas formativos, de acompañamiento y asesoramiento. «Con la irrupción del coronavirus, nos marcamos el objetivo de incidir sobre los mecanismos de apoyo a tres pilares básicos para que el tejido empresarial ganara competitividad y garantizara su supervivencia: la innovación, el emprendimiento y la digitalización».

Con esa idea, se han ejecutado programas de formación, asesoramiento y acompañamiento como la oficina Acelera Pyme, el Programa de Digitalización del Comercio o el proyecto Cáceres Impulsa, junto a la Diputación de Cáceres. Todo ello facilita la instalación de proyectos que aporten inversión, vida y emprendimiento a las zonas rurales de la provincia, añade.