Crónica veraniega del pueblo

Festival del libro

Otro evento literario que ya pasó; es la ley de mi vida, lo bueno es que fue en mi pueblo, lo malo es que ya aconteció. El verano transcurre sereno, alegre y sin muchos contratiempos. Éramos y seguimos siendo los mismos a pesar de todo, a pesar de la vida que continúa su camino en busca del otoño.

El sábado día 13, volaron los mensajes en forma de versos y, de las técnicas de los poetas de la experiencia, surgieron los poemas en forma de metáforas y retórica de libros recién cosechados, oliendo al verde musical de las palabras y al dulce trino de los pájaros.

Un público entregado, paciente, esperaba que, cada uno de los escritores, expusieran su arte y su buen hacer sobre el escenario.

La noche transcurría indomable a pesar del viento. Nuestra era la palabra, de la música el movimiento, del público la generosidad.

Otro día más hemos agotado, nos queda la palabra, nos queda la vida y, con ella, la alegría. Seguimos avanzando.