Pepe Rojo y Vicente Carretero, en la plaza de toros, con el cartel. / JSP

Las capeas con motivo de las fiestas patronales tendrán ganaderías de primer nivel

Los organizadores esperan que el cartel diseñado atraiga a numerosos aficionados

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Una de las propuestas que no puede faltar en las fiestas patronales son los festejos taurinos, que vuelven tras dos años de ausencia. Están organizados de nuevo por la Asociación Encierros Carnavales Plaza Mayor. Tres de sus responsables, Pepe Rojo, Vicente Carretero y Juan Luis Salcedo, reconocen que, en esta edición, se ha apostado por un cartel con gran calidad. «Lo hemos dado todo. Más de lo que va a venir, no hay», apuntan.

Esa programación taurina se desarrollará del 4 al 11 de septiembre. Contará con ganaderías «números uno» en el ámbito nacional, que soltarán un total de 61 animales, entre las capeas vespertinas y matutinas. Se tratan de las ganaderías de Hermanos Sánchez León, Emilio Artalejo, Tajo y la Reina, Monteviejo de Victorino Martín y La Solana.

Además, como novedad, habrá dos capeas nocturnas, que serán el primer día y el 9 de septiembre. Asimismo, el día de Extremadura, por la tarde, habrá un festejo con cuatro toros y dos novillos. Por la mañana, se producirá el desembarque en la propia plaza de toros para que el público observe los animales. Otra de las novedades es que habrá una capea de mansos el último domingo por la mañana, dirigida a menores de 15 años. Además, por la tarde, tendrá lugar una capea de despedida solo con novillos.

Las capeas de por la mañana

Carretero también incide en que se mantienen las capeas de por la mañana, dirigidas a partir de 16 años. Matiza que cuesta lo mismo montar este tipo de festejos, que los de por la tarde. Por ello, desde la última edición en 2019 se ha tenido que poner un precio de entrada para que puedan salir los números. La entrada costará 2 euros. «Se trata de sacar, al menos, para pagar las vacas». Por la tarde, las entradas son 7 euros.

El presupuesto que maneja la entidad organizadora para las capeas de las fiestas patronales ronda los 100.000 euros. Ese dinero se debe sacar de las entradas, de rifas, de la lotería de Navidad, que ya ha salido a la venta, además de la participación en la Feria del Queso y en la Agroganadera. También se cuenta con una subvención del Ayuntamiento destinada tanto para estos festejos, como para los de los carnavales. Asimismo, se tiene el apoyo de numerosos empresarios de la zona, además de la ayuda de la empresa Marcos Lozano.

Esas cuentas terminan de cuadrar, gracias a que «nos movemos mucho». Estos responsables recuerdan que ya, una vez que terminaron los carnavales, comenzaron a ver ganado para las capeas de septiembre, ya que cada vez es más difícil, «porque hay menos animales y el que hay está más caro».

Hay ganas

Estos responsables confían en que el cartel atraiga a los aficionados. No solo esperan vecinos, sino también que lleguen numerosas personas de fuera. De hecho, recuerda que, en este mundo de las capeas, «la gente tiene ganas de este tipo de festejos». Así lo han comprobado en otras localidades con carteles menores al de Trujillo. Por ello, con la programación diseñada, esperan que la afición responda.

Según Carretero, la idea es que entre una media de 2.000 personas cada día. Rojo reconoce que, desde el último que organizó un empresario, «vamos mejorando poco a poco». Por ello, confía en que el público responda.

Al apostar por más calidad, por más toros y por animales con fuerza, puede existir más peligro. Sin embargo, recuerdan que a nadie se le obliga a entrar en el albero para dar pases a los toros o vacas. Asimismo, consideran que suelen tener más peligro los astados que parecen más débiles. Lo que tienen claro es que no se escatima en temas de seguridad y sanitarios. Prueba de ello es que habrá un quirófano y dos UVI móvil, además de un equipo sanitario, con un cirujano especializado en festejos taurinos. «Todo se encarece, pero también vamos mejorando en este aspecto», resalta Salcedo.

Asimismo, tanto los organizadores, como sus doce colaboradores, estarán vigilando para que no haya menores en las capeas vespertinas y no participen personas bebidas. Insisten en que, en la medida de sus posibilidades, se respeta la normativa vigente.