Fernando Acero: «Trujillo está viviendo uno de los peores momentos de los últimos años»

Fernando Acero, portavoz del PSOE en el Ayunamiento de Trujillo /JSP
Fernando Acero, portavoz del PSOE en el Ayunamiento de Trujillo / JSP

El jefe de la oposición en el Ayuntamiento hace en esta entrevista un balance de lo que va de legislatura y dice que ha echado de menos un proyecto de ciudad

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Tras ocho años en la política, liderando el proyecto del PSOE en Trujillo, deja la política, al menos, de la primera línea de batalla cuando termine la legislatura. Antes, hace un balance de estos últimos cuatro años

–¿Qué balance hace de la legislatura?

–El Gobierno del PP no ha sabido conectar con la sociedad trujillana. Tampoco ha sido capaz de llevar a cabo un proyecto de ciudad. Ese proyecto, que no ha existido, es un fiel reflejo de lo que se vive en Trujillo. Somos conscientes de que no hay una situación buena ni en lo económico, ni en lo social, ni en las infraestructuras que tiene la ciudad. Los barrios están abandonados, las calles intransitables, iluminación inexistente, obras que se iban a acometer y que no se han llevado a cabo. La ciudad está viviendo unos de los peores momentos de los últimos años. La única base que tiene Trujillo es el turismo, con negocios destinados a la hostelería. Este hecho se debe a que no ha habido iniciativa, ni un trabajo serio para acaparar empresas para la ciudad. El paro sigue siendo el punto negro de esta legislatura.

–¿Qué papel ha hecho el Partido Socialista estos últimos años en oposición?

–Nosotros, precisamente, hemos hecho eso, oposición, aunque con grandes dificultades. Hemos intentado hacer un control al Gobierno del PP. No obstante, ha sido difícil, porque se nos ha ocultado información. Por ejemplo, hemos solicitado información del coste de las fiestas patronales y no hemos sido capaz de conseguirlo. Por tanto, con las armas que teníamos, se ha intentado hacer una oposición constructiva.

–¿Qué nota pondría a cuestiones como obras, infraestructura y promoción de la ciudad?

–Mi grupo político da un suspenso generalizado al PP. Además, es patente. Trujillo está anquilosado, ha sufrido un parón importante en los últimos años. Si miramos hacia atrás, no vemos proyectos de envergadura como cuando estuvo gobernando el PSOE. En esa época, llegó Navidul, se realizó el Centro de Alta Resolución, se instalaron hoteles de cuatro estrellas y se acondicionó la plaza Mayor. He echado de menos proyectos de este tipo.

–¿Qué hubiese hecho el PSOE, entonces?

–El PSOE lo hubiese hecho mejor que el PP. Si no es mejor, al menos distinto. Se ha estado gobernando por tapando agujero, sin un camino, sin un proyecto de ciudad. En lo único que se ha destacado ha sido en fiestas. No ha habido nada de envergadura que cree empleo, que fomente el tejido empresarial que en Trujillo es inexistente.

–Sin embargo, ese mensaje del PSOE no llegó a la ciudadanía en las últimas elecciones.

–Es cierto y hay que entonar el 'mea culpa'. Como cabeza de lista en las últimas elecciones, lo asumo. No hemos sigo capaz de conectar con la sociedad trujillana y de mostrarle que el proyecto del PSOE era diferente a lo que ha hecho el PP. Nuestro objetivo principal era el empleo y el crear un tejido empresarial.

Turismo

–¿Cómo ve la situación del turismo?

–Puedo estar de acuerdo que lo único pasable ha sido en temas de turismo. Se han hecho cosas que podrían beneficiar a la ciudad. Sin embargo, no han sido capaz de conectar ni contactar con esas empresas de hostelerías que están teniendo un montón de problemas, con temas de denuncias, de redistribución de terrazas, entre otros inconvenientes. Creo que no han sabido conectar con el empresariado para elaborar un proyecto de turismo. El planteamiento que surgió del PSOE, con el apoyo de IU, fue crear una comisión sobre este tema con los grupos políticos, para hacer un proyecto definitivo. Sin embargo, no nos hizo caso.

–¿Esa comisión sería la solución?

–No sé si sería la solución. Quizá sería bueno tener un grupo de personas que tengan conocimiento del turismo en Trujillo y que se pueda hacer un proyecto, porque hay que recordar que este sector supone el 70 o el 80 por ciento de los ingresos que tienen la ciudad.

–Este año se ha caracterizado por la ausencia de plenos.

–La falta de plenos sido un síntoma más de la dejadez y poco espíritu que hay en el equipo de Gobierno. No es normal que una ciudad como Trujillo esté tanto tiempo sin secretario. Indistintamente ha habido problemas. Sin embargo, igual que se ha apostado por una persona de la casas en diciembre, se pudo hacer antes. Creo que se ha reaccionado tarde.

Bicefalia

–Hace algo más de un año dejó de ser el secretario general de la Agrupación Socialista. ¿Cómo se está gestionando que por un lado esté la secretaría general y por otro la portavocía del grupo municipal?

–Se ha desarrollado bien, de manera coordinada. Creo que también es una buena forma de trabajar. Son dos personas con distintos puntos de vista y pueden desarrollar una labor más importante.

–Ya ha dicho en más de una ocasión que deja la política en la primera línea, ¿Cómo valora su paso por el Ayuntamiento?

–Ha habido luces y sombras. No ha sido todo lo gratificante que uno podría esperar. La política local es poco agradecida. No puedes desarrollar tu labor de la manera que tú quieres. También tenía unos condicionantes personales, que me han afectado de manera negativa. Asimismo, mi empresa se ha podido sentir afectada por defender unas sigas. Igualmente, ha habido un coste familiar. Se han producido situaciones de animadversión, que no hubiese pasado si no hubiese estado en política. Por otra parte, he estado ocho años intentado trabajar, ayudas y presentar iniciativas para mi ciudad. Vivo en Trujillo, porque me gusta y me gustaría que mi familia viviera aquí. Esa ha sido el aspecto gratificante. Aprovecho para pedir disculpas, si en este tiempo he podido ofender a alguien.

–¿Cómo ve el futuro?

–Mejor hablo del futuro que me gustaría. Sería que el PSOE ganara las elecciones y se coja el tren del progreso, que Trujillo creciera de manera exponencial, tanto en turismo y empresarialmente. Hemos pecado de conformismo y poca ambición. Tenemos que recordar que la Diputación de Cáceres se ha volcado con la ciudad. No han dejado de venir inversiones.