Una de las compbras realizadas en esta feria para degustar uno de los quesos /JSP

Una de las compbras realizadas en esta feria para degustar uno de los quesos / JSP

La Feria del Queso, convertida en un festival de sabores por la variedad de productos existentes

Productores reconocen que este certamen sirve para dar a conocer sus marcas

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Además de poder degustar multitud de variedades de queso, cada año más, la Feria trujillana sirve para dar a conocer diferentes productos y, si se puede, abrir nuevos mercados. Así opinaron ayer distintos productores de muy diversos lugares, en una jornada en la que no tuvieron tiempo de levantar cabeza para atender a los miles de visitantes.

«Merece la pena venir cada año, sobre todo, para seguir promocionando la marca y dándola a conocer», explica Miguel Ángel Benítez, de la quesería pacense El Prado de Llera, que ha participado ya en las últimas quince ediciones del certamen. Por tanto, ya comienza a ser una de las entidades veteranas. Con ese deseo de mostrar su sello, resalta, entre otros productos, su queso curado de oveja merina 'Origen'.

De esta misma opinión es Rafael Sánchez, de la Quesería Los Vallespedros, de Torrecillas de la Tiesa. «Es una forma de que se nos conozca», explica este responsable. También le sirve para hablar con otros productores, así como recoger información de determinados comerciales de empresas lácteas. Señala igualmente que, en momentos puntuales, se pueden hacer contactos con otras empresas para vender sus quesos. No fue el caso ayer. Sánchez explica que, en esta feria, ha presentado, como novedad, el queso añejo de oveja, con dos años de maduración. Surge tras la pandemia. Es de producción limitada.

Tanto Benítez como Sánchez confían en hacer una buena feria. Ya, el viernes tuvieron el día tranquilo para poder disfrutar del certamen y estos días confían en que se les dé bien. Más allá de lo económico, insisten en que uno de los aspectos más importantes del certamen es la promoción.

Variedades

En esa línea, una de las bondades que tiene esta muestra quesera es que el consumidor puede degustar numerosas variedades y el productor darlas a conocer. De este modo, la feria se convierte en un festival de sabores y olores. Ejemplo de ello es una quesería de León llamada 'Quesos Facendera'. Uno de sus sellos de identidad son sus quesos mezclados con diferentes productos, como manzana, piña, mango, cerveza, arándanos, búfala o castaña, entre otros. También cuenta con el queso tradicional. Uno de ellos es el queso de picón guardado en la montaña de León, explica uno de los responsables, Ismael Lázaro.

Esta quesería ya ha estado en más ocasiones en el certamen. «Es la feria más importante de España y por tanto hay que venir», explica Lázaro. Reconoce que también es una forma de darse a conocer y tener una venta directa con el consumidor.

En la línea de abrir nuevos mercados y hacerse un hueco en el sector ha llegado una empresa malagueña de Antequera. Cuenta con quesos de cabra y oveja realizados de forma artesanal con mucho mimo, señalan fuentes de la entidad. Es la primera vez que asisten a este certamen que lo encontraron por Internet. «Ha sido fabuloso el trato que hemos recibido», sostienen. No obstante, consideran que se podía aprovechar mejor el espacio, sobre todo, en el centro de la plaza, para acoger más queserías. Es la única pega que ponen porque «el funcionamiento es bueno».

Muy cerca de esta entidad malagueña está una empresa gallega, al menos, en el certamen quesero. Uno de sus responsables, José Ignacio Macías insiste en que Trujillo cuenta con una de las más importantes ferias del queso. Ya la conocían por su socio que estuvo con otra quesería años atrás. Ahora se presentan con Quesería Gaia. Una de sus intenciones es ofrecer al consumidor algo diferente y, así diferenciarse en el mercado del queso tradicional. De este modo, ofrece, por ejemplo, el rulo de cabra con muy distintos sabores. Asimismo, cuenta con el queso de cabra.

Comunidades invitadas

Dentro de este festival de sabores están las dos comunidades invitadas con quesos muy diferentes a los que los extremeños tienen más a mano. Una de ellas es País Vasco, con los quesos de Ordicia, que están bajo la Denominación de Origen de Idiazabal. Están elaborados con leche de oveja latxa. Cuenta con dos variedades. Una de ellas es el ahumado con madera de aliso y ortiga y el otro es el natural, según cuentan fuentes la entidad, quienes detallan que la quesería participante dentro de esta comunidad invitada está rodeada de montes. «Estamos alucinando cómo se está valorando el producto», añaden. Y es que, las personas dedicadas a partir queso y dar a degustar tuvieron ratos ayer que no pararon ni un minuto.

La otra comunidad autónoma es Galicia que llega con los quesos de Arzúa. Este stand cuenta con la experta y consultora gastronómica Ana Belén González, que ya conocía el certamen de ediciones atrás. «Estamos encantados de estar en una feria como la de Trujillo y la respuesta que estamos teniendo», explica esta responsable. Recuerda que sus productos son novedosos en Extremadura, ya que en Galicia se elabora con leche de vaca, que «es muy diferente al paladar» en relación a los productos que se hacen en la región extremeña. En esta ocasión, se da a degustar el queso de Tetilla y Azúa Ulloa, que es denominación de origen, además del galmensan, un queso elaborado con pasta cocida. Reconoce que una de las bondades de este certamen es poder probar quesos muy diferentes y de muchos lugares.