Las familias del Vivero vuelven a tener problemas con la luz

Los vecinos, cuando pusieron el grupo electrógeno, hace unos días para dar luz a las viviendas afectadas /JSP
Los vecinos, cuando pusieron el grupo electrógeno, hace unos días para dar luz a las viviendas afectadas / JSP

La concejala de Asuntos Sociales señala que pueden solicitar las ayudas municipales

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

El gasoil del grupo electrógeno estaba ayer a punto de acabarse. Además, ya no hay dinero para comprar más. Por tanto, vuelven a estar sin luz. Esa es la situación que, de nuevo, ha denunciado el grupo de familias que vive en situación precaria en las casas de los antiguos camineros, en la zona conocida por 'el Vivero'. El pasado 9 de abril les fue cortado el suministro eléctrico por un enganche ilegal, según la empresa concesionaria.

La mayoría de estas familias fue ocupando, a lo largo de los años, esas casas, adscritas a la dirección general de Infraestructura, cuando iban quedando vacías, sin poder acreditar su titularidad. Durante este tiempo, han vivido sin pagar las facturas de luz. No obstante, aseguran que nunca se han negado a abonarlas.

Ante ese corte, el Ayuntamiento puso un grupo electrógeno como alternativa a ese enganche de luz, mientras los vecinos pagaban el gasoil. Una de las afectadas, Milagros Fernández, explica que, con esa idea, las familias pusieron 50 euros cada una. Al final, llegaron a juntar 550 euros. «Hemos tenido para dos veces y media. El lunes, pusimos los 100 euros que nos quedaban, ya no tenemos para más», señalaba resignada. Por ello, tanto esta joven como otros vecinos reivindican una solución para poder regularizar su situación.

Fernández señala que ya han estado viendo la posibilidad de alquilar alguna vivienda, pero detalla que no se lo pueden permitir. Se debe a que los alquileres suponen más de la mitad de los ingresos. Por ello, piden viviendas de protección oficial para poder afrontar los gastos.

«Están muertas»

Francisco Bravo es otro de los afectados. Reconoce que las viviendas del Vivero ya «están muertas». A pesar de ello, pide más tiempo para que encontrar una solución digna. Recuerda que se reunieron con el alcalde. Sin embargo, al final, continúan igual y el problema persiste.

La concejala de Asuntos Sociales, Soledad Corrales, recuerda que el Ayuntamiento trujillano no puede hacer nada con esas viviendas, puesto que pertenecen a la Junta de Extremadura. Además, cabe destacar, incide en que están de forma irregular.

Afirma que, desde surgió el problema, las puertas de su delegación están abiertas para intentar buscar un remedio a su situación. Corrales resalta, asimismo, que no tiene ningún inconveniente en conceder ayudas municipales a las familias que cumplan con una serie de criterios.

Para ello, se tiene que hacer un estudio pormenorizado de cada caso. Sostiene que ya han estado algunos afectados en su delegación, pero no todos. Eso sí, aconseja que no se agoten los plazos y hagan las gestiones oportunas cuanto antes.