La estación de autobuses de Trujillo tiene problemas con determinados servicios

La entrada de la estación con un vallado situado desde hace tiempol. /JSP
La entrada de la estación con un vallado situado desde hace tiempol. / JSP

Existe un vacío en la gestión de prestaciones, como la limpieza y el mantenimiento

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La estación de autobuses de Trujillo, propiedad de la Junta y puesta en funcionamiento en 2015, está teniendo problemas en su gestión. De hecho, la falta de limpieza en determinados momentos ha provocado las quejas de usuarios y de trabajadores. También se han producido desperfectos sin que nadie supiera quien los debía arreglar, según fuentes de la principal empresa que opera en esta estación, Avanzabus, más conocido como Auto-Res.

Una de las administraciones implicadas ha sido el Ayuntamiento. Desde su apertura hace cuatro años, se ha hecho cargo de la limpieza de las instalaciones. En un principio, esta tarea se llevó a cabo de forma provisional con personal dedicado a los edificios municipales hasta que una empresa se hiciera cargo de este servicio, según se explica desde la Concejalía de Servicios Sociales. Sin embargo, con el tiempo se dejó porque no se puso una solución y porque la estación no pertenece a la Administración local, se añade.

No obstante, a través de los planes de Empleo Social, la Concejalía de Obras y Servicios ha ido mandando personal de forma puntual para hacer ese mantenimiento. «Ha sido un favor que se ha ido haciendo pero no es algo nuestro», señala el concejal en funciones del ramo, Juan Jesús Martín. Matiza que esta situación ya ha sido comunicada a la Junta, pero no se ha hecho cargo de ello.

Hace algo más de una semana, las quejas se intensificaron por la suciedad existente, aunque se puso remedio a ello. Martín considera que el nuevo equipo de Gobierno debe tomar medidas al respecto.

Avanzabus no tiene la gestión

Fuentes de Avanzabus matizan que su empresa no tiene la gestión de estas dependencias. Por tanto, no es la encargada ni de la limpieza, ni de su mantenimiento, ni de la vigilancia. Explican que, cuando se puso en funcionamiento, la estuvieron explotando durante seis meses, pero ya venció ese acuerdo. En agosto de 2015, salió a concurso esta concesión. Sin embargo, quedó desierta y así perdura hasta ahora.

Estas mismas fuentes reconocen que han existido quejas por esa limpieza. También se han producido algunos desperfectos que, al final, el personal de su entidad, como está presente en la estación, es el que ha dado el aviso. También ponen de manifiesto la necesidad de limpiar la maleza que hay en los alrededores del edificio.

Este diario ha intentado contactar con la Junta, sin conseguirlo.