La nueva planta en el polígono industrial Arroyo Caballo / JSP

Entra en funcionamiento una planta de reciclado de residuos de construcción y demolición

El proyecto, promovido por Almacenes Rufer, ha supuesto una inversión de algo más de 200.000 euros

La idea surgió en 2017. A partir de ahí, ha habido que superar numerosos trámites, conseguir los permisos y autorizaciones oportunas y esquivar los problemas de la pandemia y de los meses de confinamiento. Al final, tras poder superar todos esos inconvenientes, se ha hecho realidad. El 15 de septiembre, se puso en marcha la planta de reciclaje de residuos de construcción y demolición.

Este proyecto, promovido por Almacenes Rufer, ha supuesto una inversión de más de 200.000 euros. Gran parte de ese dinero ha ido para la compra de maquinaria especializada. Su gerente, Manuel Rubio, no tiene dudas de que, con el servicio que se ha comenzado a prestar, se contribuirá a la mejora del medio ambiente. Reconoce que la intención era haber abierto antes, paro la situación sanitaria ha retrasado el proceso.

La planta, situada en el polígono industrial Arroyo Caballo de Trujillo, tiene una capacidad máxima de 28.800 toneladas al año. Además del tratamiento de estos residuos para su reutilización posterior, cuenta con una zona de contenedores para plásticos, metales, vidrios, madera, papel y cartón, así como residuos peligrosos o contaminantes. Para la recepción de estos últimos residuos, se ha hecho una cubeta aislada, por si hay algún vertido, pueda quedar estancado y se pueda proceder a su retirada, señala el gerente.

Demanda

Rubio señala que su entidad ya tiene una gran experiencia en el sector de la construcción. Considera a que esta planta era una demanda de los clientes. Por tanto, lo que se ha pretendido es cerrar el círculo empresarial y dar un servicio. «Antes dependíamos de terceros». Recuerda que el reciclaje de estos materiales es de obligado cumplimiento, con el fin de mejorar el medio ambiente.

El proceso se inicia con el pasaje de esos residuos, para pasar al control informático y visual. A partir de ahí, se pasa a la zona de descarga para una primera clasificación en la zona de separación de elementos, con la consiguiente valorización. Rubio recuerda que los residuos de construcción y demolición se les dará una nueva vida con la obtención de productos de áridos reciclados, como zahorras artificiales, tierras vegetales, áridos de hormigón o rellenos de zanjas. El resto de residuos se almacenarán en sus correspondientes contenedores para llevarlos plantas autorizadas.