L consejera y Francisco Rey, poniendo la caja de lombrices / JSP

Lombrices trujillanas para hacer abono ecológico

La iniciativa surge de la entidad Abextre, Abonos Orgánicos de Extremadura y supondrá una inversión de casi un millón de euros

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La inauguración de determinados proyectos suele conllevar un acto de la colocación de la primera piedra. En esta ocasión, no hubo ni piedra ni ladrillo. Se prefirió poner una caja con lombrices para que comiencen su particular trabajo. Los encargados fueron la consejera de Agricultura, Begoña García y el director general de la entidad, Francisco Rey.

Este momento simbólico formó parte esta mañana de la presentación del proyecto de la planta de producción de vermicompost, que está ejecutando la granja-fábrica Abextre, Abonos Orgánicos de Extremadura. Consiste en la transformación de los estiércoles procedentes de explotaciones ganaderas. Este tipo de residuos sirve de alimentos a las lombrices y sus heces se convierten en abono orgánico, llamado 'humus de lombriz', que es el más potente del mercado, según Rey. De hecho, sus activos recuperan el suelo.

Esta iniciativa está en una parcela de diez hectáreas en el término municipal de Trujillo y supondrá una inversión de cerca de un millón de euros. La aspiración de los promotores es que sea una de las plantas de vermicompost «más potentes» de ámbito nacional.

Proceso

El proceso se inicia con la recepción del sandach o ese estiércol compostado de origen animal. Ese residuo, que es contaminante, sirve de alimento para la lombriz que lo digiere y lo convierte en abono y, por tanto, en producto ecológico. Después, en la nave de producción, se procesa para conseguir las distintas variedades, como puede ser humus líquido, en sacos o a granel para su posterior venta. «No dejamos de hacer lo que hacían nuestros abuelos, pero de una forma industrial», apunta Rey. Ese abono estaría dirigido a todo tipo de explotaciones agrícolas.

El proyecto está planteado en dos fases. La primera supone una inversión de 543.000 euros y la segunda, con una ampliación de toda la infraestructura, conllevará un gasto de 428.000 euros. Según el director general de la entidad, en la actualidad se está en un 65 por ciento de la ejecución del proyecto. Además, inicialmente generará unos 20 puestos de trabajo.

Economía circular

Antes de la vista de las instalaciones, la consejera recordó que este proyecto es importante porque «hablamos de economía circular». Apuntó que explotaciones ganaderas llevarán sus estiércoles y a partir de ahí se creará ese compost natural. «Todo lo que tienen que ver con la economía circular, con aprovechar las capacidades que tienen las explotaciones y que se transforme en la región, es hacer valor añadido y que se quede en la región». Además, indicó que este tipo de proyectos es importante en una zona como Trujillo, de explotaciones ganaderas.

La presentación contó con la visita en distintos puntos del proyecto, además de las explicaciones oportunas. Junto a la consejera, estuvieron la secretaria general de Agricultura, María Curiel, el director general de Agricultura y Ganadería, Antonio Cabezas, y el director general de Política Agraria Comunitaria, Javier Gonzalo, además del mandatario trujillano, José Antonio Redondo y de distintos alcaldes de la zona, entre otras autoridades.