Beneficiario del trabajo que realizan las religiosas / David Fernández

Diversión y solidaridad se unirán de nuevo en la fiesta 'pro-Angola'

Organizada por la AMPA del colegio Sagrado Corazón de Jesús, tendrá lugar el 17 de junio

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

El colegio Sagrado Corazón de Jesús volverá a unir diversión y solidaridad, con la celebración de la fiesta pro-Angola, organizada por la Ampa de este centro y que se retoma, tras dos años de ausencia por la pandemia. La iniciativa tendrá lugar el 17 de junio.

El presidente del colectivo, Fernando Solís, remarca que el objetivo es recaudar dinero para los proyectos que tienen las religiosas 'Hijas de la Virgen de los Dolores'- congregación que dirige este colegio trujillano- que llevan en el país africado desde 1994. Para ello, además de actividades lúdicas, se hará una gran rifa, con regalos donados por empresarios de la cuidad. Asimismo, la recaudación de la barra irá también para esos fines solidarios. Ese dinero se unirá a la 'compra' de los platos de comida que el alumnado aportará a esta fiesta. Solís recuerda que las religiosas suelen participar en esta faceta con unas croquetas. «Todo se come durante esta jornada», apunta el presidente. También existen algunas donaciones económicas de determinados vecinos.

Recuerda que la actividad está abierta a todo el público, esté o no vinculado con el colegio. De hecho, en años anteriores, han participado, de un modo o de otro, más de 500 personas y se han llegado a recaudar más de 3.000 euros. «Al final, se trata de una gran convivencia solidaria», añade.

Proyecto

El dinero va directamente a la congregación. La hermana Teresa Gómez, recuerda que, entre otras iniciativas, se cuenta con un internado en Bocoio, destinado a niñas, cuyas familias viven en la montaña y tendrían complicado acudir al colegio. Detalla que siempre se ha colaborado con este proyecto, ya desde la construcción. En la actualidad, cuenta con 40 internas de 7 a 13 años. El problema llega a esa edad, porque no tienen posibilidad en ese municipio de continuar estudiando.

Ante esta situación, «nuestra preocupación siempre ha sido qué se podría hacer para que estas niñas puedan seguir una formación superior», apunta la religiosa. Ante esta inquietud, se ha conseguido que, en las poblaciones de Luanda y Lobito, donde la congregación tiene casas, hasta ahora solo con religiosas, puedan readaptarse esas dependencias para convertirse en residencias o centros para acoger a estas chicas, con el fin de continúen con estudios superiores. Al final, «lo que pretendemos es darlas la cultura, la educación y la posibilidad de insertarse como adultas responsables en la sociedad»., explica Gómez.

Con ese objetivo, se ya han comenzado esos proyectos. La idea es que el dinero de la fiesta pro Angola sirva no solo para esta construcción, sino también para poder mantener a estas jóvenes estudiantes.

Además de estas iniciativas, Gómez recuerda que se ayuda a las personas que llaman a las puertas sin nada, así como a las familias necesitadas, ya que el país está pasando por una situación complicada, además de atender otras necesidades.