Jorge Arias, con su equipo, en el Europeo de Croacia / HOY

Un trujillano, situado en la élite del tiro al plato

Jorge Arias es el actual seleccionador nacional del equipo junior, con grandes resultados, así como ayudante del primer entrenador del equipo senior

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

El trujillano Jorge Arias ha viajado este año a países tan dispares como Marruecos, Egipto, Croacia, Kazajistán y Perú. Además, ha mantenido reuniones en diferentes puntos de España. De hecho, el pasado puente de la Constitución estuvo en Granada con una tecnificación. Eso sí, para luchar con la pandemia, ha tenido que hacerse 64 pruebas PCR. La 'culpa' de estar con la maleta a cuesta la tiene el formar parte de la élite nacional de tiro al plato, en la modalidad de foso olímpico.

Este deportista, desde 2019, es el seleccionador nacional del equipo junior de tiro al plato, que ha conseguido en 2021 seis oros y tres bronces en tres torneos internacionales. El año pasado no pudo competir por culpa de la covid. Además, es ayudante del primer entrenador del equipo senior. Ante esta labor llevada a cabo, a finales de noviembre obtuvo el 'Premio Extremadura', otorgado en la Gala del Deporte, promovida por el Ayuntamiento de Trujillo. «Me ha hecho mucha ilusión este reconocimiento porque todo trabajo tiene su recompensa», apunta.

Arias recuerda que comenzó con el tiro al plato cuando tenía 14 años. «El abuelo Luis Mellado me enseñó a tirar», rememora con cierta añoranza. A partir de ahí, le entró el gusanillo por esta modalidad deportiva, con la que siempre ha intentado crecer. En la actualidad, es el máximo dirigente del club local de tiro El Conquistador, así como presidente de la Federación Extremeña de Tiro Olímpico.

El planel que entrena ha conseguido en 2021 seis oros y tres bronces en tres torneos internacionales

Además de estos cargos de responsabilidad, desde hace ya tiempo, ha estado trabajando con jóvenes extremeños, consiguiendo diferentes medallas en competiciones nacionales. A raíz de esa labor, llegó la llamada de la Real Federación Española para ser seleccionador nacional junior. Aunque en un principio dudó en aceptar este puesto, con el apoyo de la familia cogió las riendas de este nuevo reto y, por ahora, no le ha ido mal. «Los resultados están siendo muy buenos. Estamos ganando a superpotencias de este deporte», explica.

Este entrenador trujillano reconoce que, ahora, está compartiendo espacio y tiempo con tiradores que eran ídolos en su época de juventud. Los viajes y estancias en otros países los compagina con su trabajo, buscando días libres, vacaciones, además de las facilidades que les han dado las entidades, señala.

Preparación

Su preparación es continúa. Arias detalla que el tiro y la manera de tirar siempre están en evolución. Por ello, «estoy viendo vídeos casi todo el día», tanto de tiradores nacionales, como internacionales. Su objetivo es mejorar el rendimiento de sus pupilos. Eso sí, intenta que estos tiradores, que tienen entre 16 y 18 años, se diviertan, a la vez que se esfuercen. Como preparador, se considera una persona dialogante, flexible y da mucha importancia a escuchar a todo el mundo, «porque de todos se aprende». Eso no quita que, de vez en cuando, se tenga que poner algo serio, ya que recuerda que dirige a un grupo de jóvenes. «Tenemos una gran responsabilidad quienes trabajamos con la base».

Remarca que, en los entrenamientos procura simular las competiciones. Asimismo, cuida todos los aspectos, desde la forma física, hasta la comida y el dormir. Jorge Arias apunta que en este deporte, se tienen dos contrincantes, uno es el plato naranja y otro es uno mismo. Por ello es importante la motivación.

En las competiciones, también procura que el equipo visite las ciudades a donde viajan. Sostiene que es un premio al esfuerzo que han hecho, hayan conseguido o no medalla. Asimismo, tienen tiempo para convivir con otras selecciones. «Al final, todos somos amigos».

Aunque está inmerso en ese trabajo nacional e internacional, no se olvida de Trujillo. Ya preparó a un campeón nacional, como fue Ángel Mellado. Ahora reconoce hay poca afición. Uno de sus anhelos es que se hiciera en la ciudad un nuevo campo de tiro, con quince máquinas para poder atraer grandes competiciones de ámbito nacional. El actual está obsoleto y no reúne las condiciones, añade.