Los cursos de natación han incluido una quincena para menores de tres años

Participantes de la actividad junto sus mayores / JSP

Una docena de niños acompañados por sus padres han participado en la actividad

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Cualquier edad es buena para aprender a nadar o, al menos, para familiarizarse con el agua. Este último ha sido uno de los objetivos de una acción formativa muy especial puesta en marcha por la Concejalía de Deportes. Se ha tratado del curso de natación para bebés en el que han participado una docena de menores desde los diez meses hasta los tres años, según explica el monitor José Catalán, que tiene una larga experiencia en esta faceta. Se ha realizado en los últimos quince días en la piscina de Huertas de Ánimas.

En estas sesiones y siempre acompañados por un adulto, se han enseñado las inmersiones y que entren la cabeza en el agua. Catalán reconoce que estos menores no suelen tener miedo a la piscina, salvo excepciones. Tampoco suelen llorar. «Si lo hacen es por la temperatura del agua», apunta el monitor. Con padres y madres entregados, han permanecido dentro de la piscina, en cada sesión, entre 25 y 30 minutos. En los días de más calor, algunos lo alargaron a 40 minutos.

Este tipo de curso también ha servido para orientar a los padres, con movimientos y ejercicios. Para ello, se ha contado con accesorios, como una colchoneta, donde han aprendido a guardar el equilibrio. También están los 'churros' que colocados de distinta manera, han ayudado a que estos pequeños floten. Catalán matiza que en estas sesiones se prohiben el uso de los tradicionales manguitos.

Además de este singular propuesta, no faltan los cursos de natación dirigidos a niños y niñas a partir de tres años. Este responsable detalla que se está teniendo más participación que en ediciones pasadas. La primera quincena de julio se contó con 65 menores y la segunda, con 63. Recuerda que, a partir de las diez de la mañana, están los más mayores y una hora después es el turno de los pequeños y que menos saben. Este año no faltan tampoco los cursos de adultos. En algunos casos, se ha tratado de clases de perfeccionamientos de sus estilos y, en otros, para aprender a nadar.