La plaza MAyor trujillana, / JSP

Contactos con Bolivia y Honduras para optar otra vez a ser Patrimonio Mundial

José Antonio Redondo anuncia que se reunirá con alcaldes de esos países para trabajar en la propuesta de 'Trujillo del mundo'

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La propuesta para que Trujillo vuelva a optar a ser Patrimonio Mundial se está 'cocinando' a fuego lento. El alcalde, José Antonio Redondo, ya ha remarcado en más de una ocasión que la intención es que la Unesco reconozca esa fraternidad de los Trujillo del mundo, un valor intangible que puede tener, incluso, más fuerza que los elementos tangibles. La idea es que se resalte «el sentirse parte del mismo tronco que ha ido echando ramas».

Con ese fin, ya se han mantenido algunos contactos y se va a continuar trabajando en esta línea. Prueba de ello es que próximamente se va a mantener en la ciudad extremeña un encuentro con los alcaldes de Trujillo de Bolivia y de Honduras. Redondo sostiene que, aunque estarán en la región por otras cuestiones, se aprovechará su visita para hablar de este asunto. Matiza que no se trata de retomar ahora este proyecto, aunque la pandemia haya paralizado trámites y gestiones. No obstante, considera que la propuesta hay que presentarla en el momento oportuno, ya que «si se falla una vez, luego es muy difícil. No es cuestión de jugársela tontamente», apunta.

Ya, a finales del mes de noviembre del año pasado, el alcalde arrancó el compromiso del quien fuera diplomático y político Javier Rupérez, para ayudar al municipio trujillano para configurar esa hermandad y conseguir el anhelado título que lleva persiguiendo durante décadas.

Origen

La propuesta en la que se está trabajando ahora no es algo nuevo para la ciudad. Ya, el propio Redondo, en su anterior época de alcalde, en los primeros años del siglo XXI, habló de intentar conseguir ser Patrimonio de la Humanidad con una candidatura basada en esa historia protagonizada por vecinos y vecinas que contribuyeron a hacer grandes gestas en América.

Más allá de esta idea, el proyecto que se presentó fue una candidatura formada por Plasencia y Trujillo, junto con el Parque Nacional de Monfragüe. La propuesta generó mucha ilusión en las diferentes instituciones implicada. Al final, en mayo de 2012, se conoció que la iniciativa no salía adelante. Y es que, tras la visita de los evaluadores, la Unesco hizo público un documento en el que no recomendaba que esta candidatura extremeña formase parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad.

Ahora, se continúa trabajando en esa nueva alternativa. Más allá de si se consigue o no, parece indudable de los méritos que tiene el municipio trujillano para ese título. Así, al menos, lo dejó plasmado el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, hace unas semanas, en la inauguración de la Feria del Queso. Afirmó que no entendía ni sabía la razón por la que Trujillo no era Patrimonio de la Humanidad. «No digo que ninguna ciudad, en el resto de España o del mundo que son patrimonio de la humanidad, no lo merezcan. Todas las merece, pero qué desmerece esta ciudad con respecto a otras ciudades», indicó.

Tras esta reflexión, afirmó al respecto que, quizá, habría que volver a la carga en algún momento con este asunto. Y parece que ese momento ha llegado, aunque sea a fuego lento.