El pantano de Santa Lucía / HOY

El Consistorio pide un uso responsable del agua a pesar del estado de la presa

Santa Lucía, a principios de agosto, estaba casi al 80% de su capacidad, lo que supone una reserva de ocho meses y medio

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La situación del pantano de Santa Lucía, de donde se abastecen nueve municipios, entre ellos Trujillo, por ahora, no es preocupante. De hecho, a principios de agosto, estaba casi al 80 por ciento de su capacidad, lo que supone una reserva de ocho meses y medio, según fuentes de la Junta de Extremadura. A pesar de ello, desde el Ayuntamiento se pide precaución y que haya un consumo responsable, ya que no se sabe cómo se presentarán los próximos meses en cuanto a lluvias.

El edil de Servicios, Javier Salor, apunta que, desde que dejó de estar al 100%, el Consistorio ha ido tomando medidas para reducir ese uso del agua. Prueba de ello es que se han ajustado los horarios de riego y se intenta atender en la mayor brevedad posible las averías. Insiste en que es importante que la población esté concienciada en consumir lo menos posible.

Esta presa estuvo llena hasta principios de junio. A partir de ese momento, comenzó a descender ese nivel. No obstante, fuentes cercanas a este pantano reconocen que siempre está entrando agua de distintas gargantas, salvo que haya una gran sequía, que no es el caso, al menos, en la actualidad. «Ahora lo que pasa es que se consume más de lo que la entra», apuntan.

El consumo medio punta en verano puede rondar los 4.500 metros cúbicos en la población trujillana. Ese consumo es superior en agosto que en julio. La previsión es que ese gasto del agua baje a partir de septiembre, ya que debería hacer menos calor y ya no se utilizará tanto el gran número de piscinas que hay en la ciudad, sobre todo, desde el inicio de la pandemia, remarcan fuentes municipales. El riego de jardines también disminuirá.

Igual que otros veranos

El estado de Santa Lucía no es muy diferente al de otros veranos. El problema ha llegado en los meses de otoño, debido a que no llovió lo suficiente. Ejemplo de ello fue en 2019, que estuvo a un 29 por ciento de su capacidad en el mes de noviembre. Después, llegaron las lluvias y se acabaron las preocupaciones. Peor situación se vivió en 2017. Ese año, la presa comenzó el otoño con menos del 50% de agua. Poco a poco fue bajando, hasta llegar a febrero de 2018 con un 30%. A partir de ese mes volvieron las lluvias y se consiguió tener el 100%, según datos registrados por la Junta de Extremadura.

Más allá de las necesidades de agua actuales, el Ejecutivo regional tiene proyectada la construcción de una balsa, que permita almacenar hasta 1,2 hectómetros cúbicos añadidos, utilizando el agua que rebosa de la presa, en la época de lluvia, según se informó en su momento desde la Consejería para la Transición Ecológica y Sostenibilidad. Por tanto, este proyecto incrementará un 80% de la capacidad de la presa. Esa inversión puede rondar los 6,2 millones de euros.

Hay que recordar que, aunque ahora se abastecen nueve municipios de Santa Lucía, hasta 24 localidades podrían coger agua de este pantano.