Asistentes en la Feria del Queso / SP

La ciudad trujillana ha contado con una Feria del Queso «exitosa en todos los sentidos»

A falta de un balance exhaustivo, se considera que ha habido más público que en 2019

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La ciudad trujillana, poco a poco, va retomando la tranquilidad, tras días de ajetreo por la celebración de una multitudinaria Feria Nacional del Queso. Ahora, operarios trabajan en el desmontaje de toda la infraestructura para que la plaza Mayor vuelva a su rutina diaria. Por ahora, los vecinos se entremezclan con esos trabajadores para continuar el quehacer diario.

Mientras se lleva a cabo este proceso de varios días, llega la hora de hacer balance. El presidente del comité ejecutivo del certamen, Gabriel Fernández, matiza que la valoración exhaustiva se hará en la próxima reunión de este comité organizador, que tendrá lugar próximamente, ya con todos los datos sobre la mesa, como puede ser el recuento de tickets y los gastos llevados a cabo. Ese encuentro también supondrá la disolución de este comité, hasta el próximo año.

Fernández reconoce que ahora solo se puede hablar de apreciaciones y sensaciones. No obstante, tirando de su experiencia y tras hablar con queseros y visitantes, no duda de que la XXXV edición de la Feria Nacional del Queso ha sido «exitosa en todos los sentidos». Señala, además, que los expositores, que son los verdaderos protagonistas de este certamen, están muy contentos de su desarrollo. Asegura que estos profesionales están «deseando venir y así se puede comprobar con la lista de espera que hay para poder participar. Aunque este certamen tiene un carácter lúdico, algunos productores reconocen que también les ha servido para hacer contactos e, incluso, negocios con determinados comerciales. Por tanto, resaltan también el carácter profesional, sobre todo, el día que menos público hubo.

Contentos

Otros responsables del certamen igualmente se muestran contentos de la aceptación de asistentes, que ha sido masivo, sobre todo, durante el fin de semana. Si el primer día fue una jornada tranquila, el sábado y el domingo la plaza Mayor tuvo una multitudinaria asistencia. Asimismo, el día de la clausura, el 2 de mayo, también hubo un gran ambiente. De hecho, a pesar del cierre de la venta de los tickets, el público seguía degustando distintas variedades de queso, además de la compra de piezas de diversas variedades. Fuentes participantes consideran que el público del sábado tiró más por la degustación, mientras que el del domingo se decantó por la compra de quesos.

«Creemos que ha habido muchos más visitantes que en 2019», remarcan fuentes de la organización. Eso sí, por ahora no se ha hablado de cifras concretas, aunque el rango que se ha manejado en ediciones anteriores es entre 100.000 y 200.0000 visitantes.

Esa gran afluencia de público ha provocado que las plazas hoteleras hayan estado casi llenas, además de que los restaurantes y terrazas contasen con una gran ocupación de público, no solo en la plaza Mayor y sus alrededores, sino también en otros lugares de la ciudad trujillana.

Gabriel Fernández igualmente resalta que, a pesar de los miles de asistentes, «no ha habido problemas dignos de mención». Además, considera que, gracias a que había distintos puntos de venta de tickets, en esta edición, no se han formado grandes colas y las que ha habido han sido puntuales y han ido rápido. Cree que este hecho ha contribuido a que los hoteles contaban con tickets para dar servicio a los clientes. Además, muchos trujillanos aprovecharon la venta que se hizo de esos tickets días antes de la Feria tanto en el Ayuntamiento como en el Mercado Regional de Ganados.

La calidad de los quesos

Gabriel Fernández igualmente hace referencia a la calidad de los quesos presentados en la cata-concurso celebrada el 1 de mayo, con la entrega de los premios en sus cuatro variedades, pasta blanda, pasta dura, en cabra y oveja. Además, como novedad, se dio un premio a la innovación quesera. Una vez que se hizo público los ganadores de los distintos reconocimientos, sus stands rápidamente se llenaron de público para poder degustar esos quesos, en sus diferentes variedades. «El premio nos ha dado más trabajo», señalaba uno de los premiados de forma jocosa.

Con todos estos condicionantes, se ha desarrollado un certamen que suponía su vuelta, tras dos años de ausencia por culpa de la covid. Además, se ha podido celebrar con total normalidad y sin ningún tipo de restricción. De hecho, a pesar de la gran cantidad de personas, durante estos cuatro días, se han visto muy pocas mascarillas.