Responsables de la Cafetería Restuarante Sandra, ayer, tras el Sorteo de Navidad / JSP

La ciudad se tiene que conformar con premios menores en la Lotería de Navidad

Ha dado centenas y terminaciones

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La ilusión se mantuvo durante toda la mañana hasta que, a última hora, salió el último premio. A partir de ahí, llegaron algunos de los tópicos de este día, como ¡Salud para el año que viene!. Lo cierto es que la ciudad trujillana no ha corrido con la misma suerte que otras poblaciones extremeñas, como Navalmoral de la Mata, Mérida, Cáceres, Don Benito y Almendralejo y, por tanto, no ha repartido ninguno de los grandes premios de Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad. En esta edición, se ha tenido que conformar con premios menores, como centenas y pedreas.

Ejemplo de ello es la cafetería restaurante Sandra que, siguiendo con la tradición, ha vendido un número entero, compuesto por 1.720 décimos. Como termina igual que el Gordo, todos esos boletos tienen un premio de 20 euros. Uno de sus representantes, Antonio Muriel, recuerda que siempre cogen un número terminado en 8, ya que coincide con el año que se abrió el establecimiento, en 1988.

La administración de lotería Número 1 de Trujillo, situado en la plaza Mayor, repartió en el año 2019 varios décimos con el Gordo. Sin embargo, ni el año pasado ni este año, ha podido dar esa suerte. Su lotero, Luis Moreno, reconoce que ha vendido décimos con números muy cerca de algunos de los grandes premios, sin la fortuna deseada. Por tanto, hay que conformarse con los premios menores.

Esta administración comenzó a vender los boletos para Navidad en julio. Moreno reconoce que las ventas se han superado, incluso, las de 2019, en un 11 por ciento. «Ha habido mucho turismo y eso se nota». Por la administración han pasado visitantes de distintas partes del territorio español. De hecho, días previos se han visto colas para comprar algunos de los décimos. Esta administración mantuvo ayer sus puertas cerradas, uniéndose a otros compañeros, como protesta por la congelación de las comisiones. Se reclama una subida.