La imagen de la Virgen de la Victoria a su llegada a la iglesia de San Martín. J. S. P.

Cientos de personas acompañan a la Patrona a su llegada a San Martín

Viernes, 29 de agosto 2025, 10:37

Tras los intensos días de calor de mediados de agosto, llegaron temperaturas más agradables. Así ocurrió anoche, con la tradicional bajada, en procesión, de la imagen de la Virgen de la Victoria, desde el castillo hasta la iglesia de San Martín. De este modo, se dio el pistoletazo de salida oficial a las fiestas patronales, que terminarán el 14 de septiembre.

Publicidad

Este desfile procesional se inició pasadas las nueve de la noche. La imagen fue cargada por devotos y devotas. El acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda de Música de Trujillo 'Antonio Flores'. Detrás de la imagen se situaron sacerdotes, así como autoridades municipales y numerosos vecinos. También participó la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deporte, Victoria Bazaga.

Como ya es habitual, cientos de personas 'arroparon' esta procesión en distintos puntos del recorrido, aunque donde más se congregaron fue en la plaza Mayor. La Patrona hizo su entrada en una abarrotada iglesia bajo una fuerte ovación y el himno nacional. Una vez situada en su trono, la alcaldesa, Inés Rubio, le cedió el bastón de mando de la ciudad.

La alcaldesa cede el bastón de mando a la patrona. J. S. P.

Seguidamente, llegaron las intervenciones de bienvenida. En primer lugar, habló el presidente de la Hermandad Virgen de la Victoria, Javier Diz. Recordó que, con estas fiestas, «celebramos abiertamente el amor» que se tiene a la Patrona, así como «la alegría por ser siempre nuestro punto de mira, por acogernos en tus brazos y ser, junto a tu hijo Jesús, espíritu vivo en la familia cristiana».

La alcaldesa puso de manifiesto ese «sentimiento profundo» que tienen los trujillanos hacia la Virgen de la Victoria. Asimismo, recordó que, con la celebración de la novena, «cada día será una oportunidad única para reunirnos en torno a la Virgen, rendirle homenaje y pedir su protección y agradecerle la compañía que nunca nos falta. Bajo su corona, ponemos nuestras ilusiones y también nuestras preocupaciones». Rubio igualmente indicó que la Virgen forma parte de «nuestra identidad más profunda, nos une a nuestras raíces y nos recuerda la fuerza de la fe, que se transmite de generación en generación. Nos inspira a caminar juntos como ciudad, con esperanza y fraternidad».

Publicidad

Estas intervenciones concluyeron con las palabras del párroco, Juan Carlos Milla, quien reivindicó momentos de paz. «Que la paz sea una realidad en nuestro mundo, que se abra camino entre tantos conflictos bélicos, que sea motor de unidad y fraternidad». Tras estas palabras, se cantó el himno Salve.

Una vez terminado este acto, tuvo lugar el concierto de Son del Berrocal, en la plaza Mayor.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

PRIMER MES GRATIS. Accede a todo el contenido

Publicidad