Participantes en el mercadillo solidario de Las Américas. / J S. P

Centros educativos muestran estos días su cara más solidaria

Mercadillos, bocadillos solidarios y una tira benéfica son algunas de las alternativas

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La Navidad parece que ablandan los corazones. Quizá, este sea uno de los principales motivos por los que centros educativos están llevando a cabo diferentes acciones solidarias en los últimos días. Como principales protagonistas de estas actividades, de un modo o de otro, son los menores.

Una de esas campañas fue puesta en marcha ayer por el colegio Las Américas, con su mercadillo solidario en beneficio de Unicef. De este modo, se recuperó tras dos años de ausencia. Con ese fin, se pidió la colaboración de la comunidad educativa, para que donasen artículos para venderlos. Hubo un poco de todo, desde unas zapatillas, y ropa hasta numerosos juguetes, colgantes y pendientes. Todo ello se completó con dulces, muchos de ellos elaborados por madres y padres, así como docentes.

La jefa de Estudios, Loli Alvarado, apunta que es una forma de concienciar de las necesidades que tienen niños de otros lugares. «Como somos centro referente de Unicef, colaboramos con ellos». La participación fue buena. «Hemos puesto precios más bajos que en otras ocasiones, conscientes de las crisis existentes», detalla Alvarado. Al final, se obtuvieron cerca de 900 euros.

María de la Paz de Orellana

Otro colegio satisfecho de su última acción solidaria es el María de la Paz de Orellana. La semana pasada llevó a cabo 'el bocadillo solidario' durante tres días. Para ello, se contó con la colaboración desinteresada de diferentes empresas. El alumnado más mayor, junto con docentes, se encargaron de preparar esos bocadillos que se vendían por 1,5 euros en los recreos. «Ha habido mucha ayuda para sufragar los gastos. Por tanto, solo ha habido beneficios», explica el director, Francisco Barrado. En total, se han obtenido 1.000 euros, que han sido destinados a Cáritas Trujillo. Aunque este 'bocadillo solidario' se ha hecho otros años, no había tenido tanta repercusión.

Entrega a Cáritas de la cuentía del colegio María de la Paz Orellana

A estas propuestas se unió ayer el mercadillo de Navidad de la Escuela Hogar Guillén Cano Bote, que tiene su continuidad hoy. La hermana Alejandra Longo recuerda que este tipo de iniciativas se lleva a cabo de forma periódica a lo largo del año. Para ello, se cuenta con el apoyo de fundaciones y empresas, además de vecinos que colaboran dando una segunda vida a artículos y prendas de ropa. Contó con una buena afluencia.

La recaudación de este mercadillo ayudará a terminar de pagar el campamento en Lisboa al que asistieron las residentes de esta escuela hogar en verano. Parte del dinero irá también a parar a las misiones, por ejemplo en Perú, así como a financiar proyectos, como los talleres. Uno de ellos es el de música, con clases de instrumentos y técnicas de voz. En la medida que se pueda, se quiere ahorrar para futuras excursiones y campamentos.

No son las únicas propuestas. El Sagrado Corazón de Jesús tiene programado hacer una tira solidaria, que todavía no se ha podido ejecutar por el mal tiempo. La idea es que se comience en la calle Sillerías, junto a la plaza Mayor, y, moneda a moneda, gracias a la colaboración de la ciudadanía, se llegue hasta el final de esta vía. Tendrá lugar el primer jueves lectivo que no llueva, apunta su director, Javier García.