El concierto de Dvicio, con el público de pie / JSP

El castillo registra una gran entrada para escuchar el pregón de fiestas y disfrutar de Dvicio

Rafael Benjumea asegura que Trujillo tiene un gran porvenir, mientras siga manteniendo su sangre emprendedora, su capacidad de superación y adaptación.

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

El castillo volvió a vibrar anoche con la segunda jornada del Festival de Música Danza y Teatro, que registró, de nuevo, una gran entrada. Hay que recordar que la recaudación de esta velada es para la Asociación Española Contra el Cáncer. Como ya es tradición, en este evento, se dieron cita diferentes alcaldes y políticos de la zona, así como autoridades, junto a representantes de distintos colectivos y entidades, además del público en general, que disfrutó del espectáculo.

Gran parte del protagonismo de la velada se lo llevó el concierto de Dvicio que, rápidamente, con su música y animación, levantó al público de sus asientos. Fue, sobre todo, a partir del tema 'Paraíso' cuando los asistentes comenzaron, ya de pie y en distintas partes del castillo, a bailar y cantar. Fue muy aplaudido.

Antes fue el pregón de fiestas, a cargo de Rafael Benjumea, empresario y una de las personas ligadas al proyecto de la fábrica de diamantes, promovida por la estadounidense Diamond Foundry. Se llevó también una fuerte ovación.

Benjumea, como ya avanzó a HOY, en su intervención de unos 20 minutos, resaltó el espíritu emprendedor de la ciudad trujillana. Así lo demostró con ejemplos de distintos hechos históricos. Antes, tuvo un emotivo recuerdo para aquellas personas fallecidas por la pandemia, así como las que sufren las consecuencias de la crisis económica. También tuvo palabras de solidaridad para los afectados por los incendios de este verano. En la primera parte de esta intervención, el pregonero recordó su vinculación con la ciudad, que nació con una visita con su abuelo. No obstante, esa relación se consolidó hace más de 30 años, cuando sus padres decidieron tener una segunda vivienda en la zona y que, poco a poco, se convirtió en la primera. «Hoy Trujillo es la morada de descanso de mi padre que falleció el año pasado», afirmó. Benjumea también tuvo un emotivo recuerdo de su progenitor reivindicando su legado. Resaltó su faceta empresarial, cultural y social.

Rafael Benjumea, en su intervención. / JSP

El pregonero, además, hizo hincapié en ese carácter y espíritu emprendedor de los trujillanos. «Una de las señas de identidad del trujillano es su capacidad de iniciativa, empuje y fe y su capacidad de superación». También puso de manifiesto que la ciudad es cuna de artistas y de soñadores.

En esta intervención, tras contar cómo llegó la estatua de Francisco Pizarro a la ciudad trujillana, inaugurada en 1929, reivindicó la figura del conquistador trujillano, en un momento en el que esta parte de la historia es a veces es denostada. «Hoy, cuando la historia de España y de ciudadanos insignes es injustamente atacada en muchos países latinoamericanos, es especialmente significativo este reconocimiento», apuntó.

Este pregonero terminó resaltando que Trujillo tiene un gran porvenir, mientras siga manteniendo su sangre emprendedora, su capacidad de superación y adaptación. «Trujillo conquista el futuro sin olvidar su pasado, se puede hacer y se que lo haréis», sentenció.

Hoy es el turno del recital de Niña Pastori. Por la mañana, tras la novena infantil, se realizará la procesión por la plaza Mayor, con una imagen de la Virgen de la Victoria