Dirigentes del Club Ornitológico ce Trujillo / JSP

Más de 700 canarios llenan estos días la nave aviar en la feria

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La nave avícola es, sin duda, uno de los grandes atractivos del certamen agroganadero trujillano, tanto para mayores como para los pequeños. Siempre tiene público de muy diversas edades. De hecho, hoy está teniendo una gran afluencia.

Esta edición cuenta con más de 700 canarios con distintas variedades. Muchos de ellos se hacen notar con su canto nada más entrar en estas instalaciones. La mayoría ha participado en el V Concurso organizado por el Club Ornitológico Ciudad de Trujillo, que cada vez tiene más aceptación. Otros ejemplares, algunos con un gran colorido, situados en la entrada, solo están como exposición.

Uno de sus responsables, Fernando Mateos, resalta que gran parte de los criadores participantes es de la comarca trujillana, aunque no faltan de otras zonas, como Alburquerque, Castuera, Don Benito y Campanario, entre otros lugares. Recuerda que, en un principio, en esta nave aviar se comenzó con una exposición. De aquello, ya hace ocho años. Una vez formado el club trujillano, se inició el certamen.

Explica que en esta 'competición' se cuenta, por un lado, con la categoría de color, con muy diversas gamas y multitud de variedades. Por otro lado, está la categoría de la postura, con distintos estándares marcados previamente. También se puede concursar de forma individual o de forma conjunta.

En seis días

Esta dirigente sostiene que una de las peculiaridades que tiene este concurso trujillano es que se concentra en seis días, mientras que el resto suele durar 10 o 12 días. La entrada de los animales fue el 15 de noviembre en la nave aviar, donde se llevaron a cabo todos los trámites oportunos. Al día siguiente, se presentaron los jueces para las valoraciones. El jueves ya se conocían los premiados para el inicio de la feria.

Fernando Mateos reconoce que, si no es una persona entendida, lo único que se pide de un canario es que cante. Sin embargo, para un criador, este sector «es un gran universo». Entre otros aspectos, se mira todo tipo de características, como el color, que sea uniforme, que tenga una talla determinada, casi como la postura, según la variedad.

Este dirigente señala que él comenzó con este mundo desde pequeño, ya que su padre criaba estos pájaros. Poco a poco, se fue adentrando más según fue estudiando y conociendo el sector. A partir de ahí, se busca cumplir con una serie de característica estándares de cada variedad, para presentarlos a concursos.

Ahora tiene más de 40 canarios, y el mantenimiento es lo que le lleva más tiempo. «Todos los días es una o dos horas». Todo ello va unido a unos importantes cuidados y mantener unas instalaciones idóneas para su cuidado.