Participantes de la iniciativa / JSP

Las aulas de emprendimiento unen a alumnado de tres centros

Ha sido una convivencia con la participación de los institutos Francisco de Orellana, Turgalium y de Ciudad Jardín

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

El programa del aula de emprendimiento de tres institutos fue el principal hilo conductor del encuentro celebrado ayer. A partir de ahí, se trabajaron objetivos comunes de una forma lúdica, sin olvidar el aprendizaje, además de compartir experiencias y conocer otras realidades, aunque sean parecidas.

Así se desarrolló la convivencia promovida por el instituto Francisco de Orellana, a la que se unieron once estudiantes del Turgalium, así como 50 jóvenes del instituto pacense de Ciudad Jardín, todos ellos con aula de emprendimiento. Una de las promotoras de esta iniciativa, la docente Isabel Panadero, explica que ya había hablado con la compañera pacense de la intención de conocer la forma de trabajo de cada centro. Esta misma idea se había compartido con el otro instituto trujillano. Al final surgió la posibilidad de hacer este encuentro en noviembre, siendo el anfitrión, en esta ocasión, el Francisco de Orellana.

La actividad comenzó con un desayuno saludable en el propio instituto, preparado por estudiantes del Ciclo Formativo de Atención a Personas en situación de Dependencia.

Una vez que los participantes cogieron fuerza, se trasladaron al museo etnográfico 'José Blanco' de Huertas de Ánimas, con el fin de trabajar, de forma conjunta, las habilidades blandas, que es uno de los objetivos de este tipo de aulas. Algunas de ellas son la autoconfianza, el liderazgo, la resolución de conflictos mediante la mediación o negociación, así como la toma de decisiones.

La forma elegida para ello fue la realización de un 'escape room', con la superación de pruebas y la resolución de enigmas, por equipos. Panadero no tiene dudas que, para aprender mejor, «es necesario una emoción, ya que siempre queda mejor grabado». Por este motivo, se eligió esta dinámica. Para su preparación, participó alumnado del centro trujillano. Esta convivencia terminó en el Circular FAB, situado en el centro iNovo, en donde los jóvenes pudieron ver las herramientas de última tecnología con las que se cuenta.

Además de ese aprendizaje, Panadero reconoce que este tipo de encuentros también sirve para que los estudiantes conozcan a otros jóvenes, «sepan relacionarse y vean que no somos tan diferentes», añade. La intención es devolver la visita más adelante.

Esta responsable recuerda que el aula de emprendimiento del Francisco de Orellana está inmersa en otros proyectos. Apunta que se continúa trabajando los planes de negocio. Asimismo, se están llevando a cabo talleres con expertos para tratar diferentes temáticas. Además, hay prevista una salida a Lisboa para visitar centros de emprendedores.