Uno de los sistemas de comunicación. / JSP

Aspace Cáceres 'da voz' a menores con un nuevo proyecto

Crea un banco de sistemas de comunicación, con una ayuda de la Fundación Inocente, Inocente

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Aspace Cáceres ha comenzado a poner en marcha un nuevo proyecto del que se beneficiarán sus cinco centros situados en Trujillo, Jaraíz de la Vera, Morajela, Plasencia y, por supuesto, el de la capital cacereña. Se trata de la creación de un banco de sistemas alternativos o aumentativos de comunicación, gracias a una ayuda concedida por la Fundación Inocente, Inocente. Este proyecto, llamado 'Dame voz' está dirigido principalmente a los menores de más de 500 familias con las que trabaja esta asociación.

El presidente de la entidad, Narciso Martín, explica que se ha aprovechado la convocatoria de esta organización para conseguir financiación para esta iniciativa. Ya se obtuvo otra ayuda en otra ocasión. «Son proyectos asociativos que no son financiados por la administración y se impulsan desde la propia asociación, teniendo en cuenta las necesidades de los usuarios», explica.

La trabajadora social y coordinadora de proyectos, María González, recuerda que, cuando un menor comienza con el servicio de logopedia, puede necesitar un dispositivo para comunicarse. En ese caso, se realiza una evaluación para saber cuál le puede ser útil. Uno de los más conocidos es un comunicador tipo tablet con un determinado programa.

Hasta ahora, la familia lo debía comprar para que el niño o niña lo probara y luego, junto a su familia, viera si se adaptaba a la nueva situación. González reitera que este tipo de sistemas suele ser caro y no tiene financiación pública. «Se tiene que hacer el desembolso para que comience el proceso de implantación, probarlo, funcione o no funcione».

Ante esta carencia, Aspace Cáceres ha querido dar una solución, gracias a la ayuda conseguida. A partir de ahora, gracias a ese banco de sistemas de comunicación, una vez evaluado, el menor podrá utilizar el dispositivo que mejor se adapte y probarlo con la familia. Una vez que aprendan a utilizarlo y la implantación sea positiva, ya podrá comprarlo. A partir de ahí, ese dispositivo volvería al centro para iniciar el proceso con otro menor.